Intereses Exentos del Impuesto al Valor Agregado

Por Yazmin Vaca

En la actualidad, la dinámica económica, financiera y fiscal nos obliga a conocer más sobre estos temas antes de tomar alguna decisión relacionada con esta índole. Imaginemos un escenario en donde personas físicas y/o morales se encuentran en la necesidad de financiar algún proyecto; es entonces que el término intereses será muy común y estará presente durante todo el tiempo de vida de ese financiamiento; por lo tanto, en ese preciso momento será necesario poner en práctica todos los conocimientos relacionados con el tema de Impuesto al Valor Agregado (IVA) causado por intereses pagados o cobrados. El título puede tornarse confuso para algunas personas, sin embargo, el presente pretende proporcionar al lector una comprensión fácil y sencilla.

 

¿Qué es un interés y quiénes se encuentran en obligación de pagarlo? 

Un interés es el precio que se paga por el uso del préstamo de dinero, es decir el porcentaje que el cliente tiene que pagar por obtener un préstamo. Este se fija por la tasa impuesta según la institución financiera. 

 

De acuerdo a la Ley del IVA en su artículo 1, las personas físicas y morales que tengan entre sus actividades: enajenación de bienes, prestación de servicios independientes, otorguen uso o goce temporal de bienes e importen bienes o servicios; estarán obligadas al pago del IVA cuando las operaciones se realicen en territorio nacional. Cabe mencionar también, que según el artículo 14, considera que la prestación de servicios independientes (los servicios financieros), pueden estar gravados al 16%, exentos o considerarse tasa 0.

Servicios crediticios exentos 

De acuerdo con el artículo 15 fracción X de la Ley del IVA, contempla a aquellos intereses derivados de créditos otorgados por instituciones que se consideran dentro del sistema financiero mexicano, como son: bancos, cajas de ahorro, cooperativas de crédito, es decir, intermediarios que administran y prestan dinero o empresas financieras. Un tipo distinto de intermediarios financieros que, sin ser bancos, ofrecen préstamos o facilidades de financiamiento en dinero, es decir, todas estas instituciones arriba mencionadas serán consideradas exentas. 

 

Es muy importante destacar que en lo que se refiere a las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOM), el propio artículo 15 antes mencionado, establece que no se pagará el IVA, por los intereses que reciban y paguen dichas instituciones, que para los efectos del Impuesto Sobre la Renta (ley del ISR) formen parte del sistema financiero por el otorgamiento de crédito, de factoraje financiero o descuento en documentos pendientes de cobro.

 

En ese sentido, el artículo 7 de La ley de ISR considera integrantes del sistema financiero las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOM) a las que se refiere la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito que tengan cuentas y documentos por cobrar derivados de las actividades que deben constituir su objeto social principal, conforme a lo dispuesto en dicha Ley, que representen al menos el 70% de sus activos totales, o bien, que tengan ingresos derivados de dichas actividades y de la enajenación o administración de los créditos otorgados por ellas, los cuales representen al menos el 70% de sus ingresos.

Retomando lo que menciona el artículo 15 de la ley del IVA no será aplicable dicha exención del IVA, tratándose de créditos otorgados a personas físicas que no desarrollen actividades empresariales, no presten servicios personales independientes, o no otorguen el uso o goce temporal de bienes inmuebles.

 

Asimismo, tratándose de créditos otorgados a personas físicas que realicen las actividades antes mencionadas, no se pagará el impuesto cuando los mismos sean para la adquisición de bienes de inversión en dichas actividades o se trate de créditos refaccionarios, de habilitación o avío, siempre que dichas personas se encuentren inscritas en el Registro Federal de Contribuyentes.

 

Tampoco será aplicable la exención tratándose de créditos otorgados a través de tarjetas de crédito, así como los que provengan de créditos hipotecarios o con garantía fiduciaria para la adquisición, ampliación, construcción o reparación de bienes inmuebles destinados a casa habitación, y aquellos que provengan de cajas de ahorro de los trabajadores y de fondos de ahorro.

Conclusión 

Las especificaciones arriba mencionadas son claras; sin embargo, es de vital importancia identificar y conocer de fondo todas y cada una de las ventajas a las que personas físicas y morales pueden acceder, siempre y cuando cumplan de modo cabal con las normas establecidas. Los escenarios en torno al tema de intereses son muy diversos, es por eso que el análisis debe ser primordial.

Entrevista con Manuel Díaz Salazar, Notario del Estado de Sinaloa

Lic. Manuel Díaz.
Notario Público número 138 del Estado de Sinaloa.

 

1. ¿Qué aporta al mercado fiduciario de manera personal y qué como Notario del Estado de Sinaloa Manuel Díaz Salazar?

En lo personal, pasión por el tema, al servicio del negocio fiduciario; como Notario, un Despacho con un equipo altamente especializado en esta materia y con una fuerte dosis de creatividad en el diseño de fideicomisos.

 

2. En su trayectoria ha visto asuntos buenos y no tan buenos, ¿cómo ve Sinaloa la figura del Fideicomiso?

En Sinaloa, como –estoy seguro- en Baja California, Sonora, Chihuahua, y esta parte del noroeste de México, “no se ve” todavía la figura del fideicomiso, no ha permeado en esta región la cultura fiduciaria. A excepción de Mazatlán y Los Cabos (BCS), y un poco más en Tijuana y Mexicali por su condición de frontera, en esta región noroccidental –que comprende a Sinaloa- el fideicomiso sigue siendo “ave raris”.

 

3. ¿De qué forma se utiliza está figura en beneficio de la población Sinaloense?

De manera diversa, aunque escasa. En el Sur (Mazatlán) se usa para la inversión extranjera y la adquisición de bienes por no nacionales; en la zona central, es un recurso para la inversión pública y los servicios financieros; en el norte (Guasave, Mochis), lo vemos en los negocios agropecuarios y en todo el Estado, el fideicomiso está presente en los desarrollos inmobiliarios, aunque –lo repito-, todavía de manera poco frecuente.

 

4. Licenciado, su experiencia como Notario es amplia, ¿cuál ha sido, cree usted, uno de sus más grandes logros en materia de fideicomisos?

Quizá, haber incorporado el fideicomiso al catálogo de herramientas que facilitan el éxito de la Empresa Familiar. A veces me parece que el fideicomiso lo inventaron para prevenir o resolver los conflictos legales de los negocios en familia. 

5. 2009, llamémosle el año difícil: ¿cómo cree usted que en una crisis como la que pasamos y aún no termina, el fideicomiso pudiera ser favorable?

En las actuales circunstancias, y las que vivimos en el 2009, el fideicomiso es útil para las personas, para las familias, para la empresa, para los grupos sociales, para el Estado; para todos el fideicomiso ofrece garantía de protección patrimonial y certeza de que ciertos bienes cumplirán el objetivo deseado.

 

6. Ciertos expertos piensan que México podría aprovechar la figura del fideicomiso y beneficiarse de sus posibilidades para salir más rápido de la crisis: ¿usted qué opina?

El fideicomiso obviamente, por sí, no es la solución a esta crisis, pero sí puede ser una herramienta ante una emergencia financiera que facilitaría –el propio fideicomiso-, la creación de patrimonios autónomos y específicamente predestinados a determinados fines, evitando la dispersión o distracción de esos bienes hacia fines diversos de los previstos. Habría que ver casos específicos.

 

7. De acuerdo con su experiencia, ¿por qué cree que la gente en nuestro país desconfía de esta figura?

Pienso que son varios los factores: 1) la gente no le entiende –o lo que es peor-, no se lo hemos sabido explicar; 2) los fideicomisos públicos muy sonados, conflictuados, (Acapulco, Bahía de Banderas, etc.), dejaron mal sabor de boca; 3) luego el problema de los deudores con los bancos, en fin, esta desconfianza actual –¡que hay que revertir!- es real y multifactorial.

 

8. En reiteradas ocasiones hemos escuchado que la gente ubica al fideicomiso como algo muy caro que sirve para evadir la ley: ¿cuál sería su opinión a esto? Es correcta su percepción. En ocasiones el cliente –o el prospecto- es tan creativo, que al entender el fideicomiso le surgen dos tentaciones: “entonces… por ahí me le pelo al fisco…” o “pues así no me pueden embargar…” El fideicomiso –y así lo debe entender su usuario- no es para eludir al fisco ni para defraudar acreedores; es para hacer negocios lícitos, blindados sí, pero no en perjuicio de terceros, incluyendo al Estado.

9. Según su experiencia, ¿cuál sería una mejora al marco normativo actual en materia fiduciaria?

Se requieren varias, los fideicomisos de garantía no están dando suficiente confianza para la ejecución de la garantía; el fideicomisario en un asunto sucesorio, no goza –expresamente-, de los beneficios fiscales del heredero familiar consanguíneo en línea recta. Son varios los temas pendientes.

 

10. Sabiendo que hay casos exitosos de fideicomisos, al exponerlos al público, ¿cuánto tiempo cree usted que tarde que la gente pueda acercarse y confiar en ellos?

Es increíble, ¡confía en él pronto! En cuanto la gente le entiende al fideicomiso, lo adopta, el tema es cuando ve los costos y los tiempos de respuesta, ahí viene la desilusión.

 

11. Los expertos en materia fiduciaria apuestan por la figura del fideicomiso, ¿qué piensa usted que le hace falta al público en general para tener esa misma percepción?

Simple y sencillamente que el público lo entienda, que lo conozca, que lo comprenda y que al evaluar costo/beneficio, vea que “el caldo no le sale más caro que las albóndigas”, que es –en esto último- donde viene el desencanto, al menos en provincia, donde los fideicomisos son generalmente, para patrimonios modestos y para Pymes.

 

12. ¿Usted se considera un experto en materia fiduciaria?

Experto, ¿lo que se dice experto?, ¡que bárbaro que experto soy! Pues no, pero como dijo “Jack, el destripador”, vamos por partes; la experiencia no es lo que haces o lo que te suceda, sino lo que te deja, haces o te sucede. En este sentido, el fideicomiso en lo general y cada fideicomiso en particular, sí me ha dejado una gran enseñanza; ¿sí tienen valor económico y es legal?, se puede hacer en fideicomiso. Así sí, le puedo decir que soy experto en materia fiduciaría.

 

13. Licenciado, ¿Piensa usted que México debería contar con una ley en materia de fideicomisos cómo existe en algunos países?

Como en otros temas (urbanismo, sucesiones, etc.), en el País padecemos una dispersión de disposiciones legales aplicables al fideicomiso, que nos obligan a estar haciendo compilaciones frecuentemente. Me parece que, y es una opinión preliminar, una ley única sería útil; no estoy todavía seguro de su viabilidad total pues algunos temas como inmuebles o sucesiones, entre otras, son competencia de los Estados, y algunas como las acciones, el comercio, etc., son reservados a la federación. El tema no es fácil, pero si muy interesante.

 

14. Sabemos que usted acaba de firmar como Asociado fundador de la primer Asociación fiduciaria en México, ¿qué hace el titular de la Notaría 134 del Estado de Sinaloa dentro de un proyecto como este?

Trato de aprender, conocer colegas y escucharlos, espero entender y aplicar mejor el fideicomiso, y ¿por qué no?, divertirme también. El grupo ha resultado interesante y amigable.

15. ¿Cree usted que esta Asociación sirva como foro de reunión y expresión a una nueva era de respuestas a inquietudes y sed de conocimiento en materia fiduciaria? Y ¿Por qué?

¡Debe de!, para eso nos agrupamos.

 

16. ¿Qué lo llevó a ser parte de este proyecto y a tener confianza en la creación de la asociación?

Una de las motivaciones principales –no la única-, fue ampliar mi horizonte profesional y pasar de la provincia a la metrópoli, de las ligas menores a las ligas mayores, en la forma de hacer este negocio jurídico que es el fideicomiso.

 

17. ¿A qué otras asociaciones nacionales e internacionales está ligado?

Sí te refieres a agrupaciones profesionales, en los que estoy más activo son: la Academia Sinaloense de Derecho Notarial, de donde soy fundador; la Asociación Nacional del Notariado Mexicano –Colegio Profesional–, la Unión Internacional del Notariado Latino, como Miembro Adherente y del Family Firm Institute.

 

18. En su práctica, ¿los Notarios debieran relacionarse habitualmente con este tipo de Asociación o similar para mantenerse activos, integrados y al día en materia de fideicomisos?

Claro que sí; aunque debo decirte que nuestra Asociación Nacional mantiene una gran actividad de formación académica y talleres prácticos, en los que el tema del fideicomiso es recurrente.

 

19. Hoy en día vemos que diversas Notarias operan la misma o una similar clase de fideicomisos, ¿cómo piensa mejorar y reforzar en el presente la cantidad y calidad de los proyectos fiduciarios en Sinaloa?

Sí es cierto que hay fideicomisos rígidos, cuadrados, es más, casi inamovibles, en los que el fiduciario es muy celoso de su texto, sin embargo, cuando el fideicomiso es muy especializado en razón de sus fines y el patrimonio fideicomitido o cuando el fideicomitente es muy “quisquilloso” con lo que espera o pretende, el fideicomiso te de la oportunidad de ser altamente creativo, te sientes “arquitecto fiduciario”. Poco a poco, pero sin pausa, lo iremos logrando.

 

20. En materia de Desarrollo inmobiliario, ¿recomienda hacer uso de la figura del fideicomiso? Y ¿De qué forma?

El fideicomiso logró conjuntar, sin necesidad de formalizar una sociedad mercantil, al dueño de la tierra, al inversionista y al profesional desarrollador, en un negocio con reglas claras y menor carga administrativa que una Sociedad Anónima inmobiliaria, por eso el fideicomiso se recomienda para estos negocios; ¡Claro!, cuando las circunstancias así lo sugieren.

 

21. ¿Cómo cree que el mercado local México pudiera acceder a una posición destacada en la región y en el mundo en cuanto a experiencia en el campo del fideicomiso?

Esta fácil, pero no está fácil. No está fácil porque los interesados en el tema estamos -¿o estábamos?–, dispersos, no tenemos -¿o no teníamos?-, un foro común. Pero me parece que lo estamos logrando. Y está fácil porque el interés académico y profesional en el tema en México es rico y está creciendo y creo firmemente que podemos aspirar al liderazgo regional; a nivel mundial no lo veo igual: el trust anglosajón está muy arraigado en los países que siguen el “Common Law”.

22. ¿Qué recomienda que deban hacer los fiduciarios en general para apoyarse mutuamente y hacer crecer al país?

A título de ser sincero, he de confesarte que no estoy muy seguro del interés de los grandes bancos en el negocio fiduciario y hasta me da la impresión de que por acá en provincia, hay cierto desprecio por el tema; pero sí los fiduciarios y los profesionales del fideicomiso nos reunimos y platicamos más frecuentemente y a nivel institucional, podemos hacer mucho por el desarrollo y la aplicación del fideicomiso.

 

23. Licenciado, ¿qué nivel de importancia piensa que debe tener el área fiduciaria dentro de una Notaria?

Si te fijas, de alguna manera el Notario es fiduciario, si consideramos que el eje central y el origen de ambos es la confianza. La fiducia y la fe certificadora del Notario, se soportan en la confianza; con esto quiero decir, que el servicio de diseño de fideicomiso, debería estar en el menú de servicios en toda Notaría.

 

24. ¿Qué sería más eficiente para una Planeación Patrimonial, un Fideicomiso o un Trust?

Depende, ya que la ubicación de los bienes, la naturaleza del patrimonio, el régimen fiscal regional, la confianza que inspire el fiduciario o el trustee, los fines del negocio, la jurisdicción para las controversias, etc., determinarán cual es la mejor opción.

 

25. Licenciado, hablando de a quién va dirigido el fideicomiso, ¿Cuál sería el mínimo de dinero que se necesita para constituir uno?

Si bien el patrimonio fideicomitido debe tener un valor expresado o expresable en dinero, no todos los fideicomisos son de pesos, dólares o euros. ¿Porqué no fideicometir una marca, una cartera por cobrar o un caballo de carreras “pura sangre” de registro? Lo que habrá que cuidar, en todo caso, es que “del mismo cuero salgan las correas”, que el costo profesional, fiduciario y administrativo del fideicomiso no sea mayor al rendimiento esperado, salvo que se trate de un fideicomiso no lucrativo, con fines altruistas o culturales. ¿Pero quieres una cantidad? Me parece que el fideicomiso es interesante o manejable a partir de 250 mil dólares aproximadamente.

 

26. Usted, ¿En cuántos fideicomisos que se encuentren operando participó en 2009?

Incluyendo los que constan en escritura pública y aquellos que están en documento privado, el Despacho participó en el diseño de 22 fideicomisos durante el 2009 y en más de 100 eventos en ejecución de algún fideicomiso (otorgamiento de poderes, convenio modificatorio, adjudicación de bienes, etc.), recuerda que estamos en provincia chica; estos actos en el Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara seguramente son más frecuentes.

 

27. ¿Cuántos proyectos de fideicomiso espera firmar este año?

Nuestra meta es mantener la cifra del 2009; no vemos condiciones en el mercado para aspirar a más, pero estamos preparados para ello.

 

28. Licenciado ¿le puedo pedir una reflexión final para nuestros lectores, entendiendo que no sólo son fiduciarios sino personas interesadas en materia de fideicomiso?

“Sembremos cultura fiduciaria, los frutos son buenos para todos».

Ámbitos en el Estado de Derecho Mexicano

En marzo del 2020 el índice Global del Estado de Derecho en México se ubicó en el puesto 104 de 128 países, según el informe elaborado por la organización World Justice Project , en el Ranking global del 2020, México resultó peor evaluado que otros países como Nigeria, Kenia Guatemala y Sierra Leona.  

En entrevista para Mundo Fiduciario, el Rector de la Escuela Libre de Derecho, Ricardo Antonio Silva Díaz, conceptualizó al Estado de Derecho como una organización estatal o un orden de gobierno que se regula por las leyes y por otros acuerdos.  

Es un tipo de Estado en donde todos los que lo conforman, es decir,  la población y el gobierno, se siente vinculados por el derecho; en todas las instituciones implica estar vinculados y convencidos, del principio de legalidad y de la importancia que tienen las normas y las leyes en el funcionamiento del gobierno, así como de la sociedad y su relación entre las distintas personas.  

El Estado de Derecho va relacionado con el Estado Constitucional; el primero parte de la idea de la existencia de normas y las normas rigen los distintos ámbitos, y el Estado Constitucional nos menciona que dentro de estas normas existe una norma máxima, dándole una orden y legitimidad al resto de las normas; en todas las relaciones de la sociedad la importancia del Estado de Derecho es la ley y sus instituciones.

El Rector Ricardo Silva, enfatizó que en México el Estado de Derecho se aplica distinguiendo el ámbito público y el ámbito privado, ya que cada uno tiene diferente tipo de funcionamiento; el ámbito público se desarrolla en un ambiente de principio y legalidad, esto se refiere a que ninguna autoridad puede hacer nada que no esté expresamente establecido en la ley, y el ámbito privado alude a  todo aquello que no esté prohibido por la ley, es decir, uno puede actuar en libertad siempre y cuando no esté prohibido.

Estos dos ámbitos tienen un referente, mismo que está expresado en la ley, para el funcionamiento de cómo se aplica el Estado de Derecho en el ámbito público, la visión que tienen las autoridades, a cumplir los lineamientos y las políticas públicas que están establecidas dentro de la propia ley, es un entendimiento de los poderes, la ley le otorga un poder específico , la delibera, la discute, la aprueba y la hace vinculante hacia otros. 

En el ámbito privado, se remite a  la autonomía de la voluntad y el acuerdo que hay entre los particulares que van regulando el actuar,  lo único que hay que hacer es cuidar y no vulnerar lo que está prohibido en la norma, respetar a las instituciones y a los límites que marca la ley, por su parte, en el ámbito público se debe respetar a la ley y hacer lo que lo que la propia ley marca. El estado de Derecho no puede entenderse sin el Estado Constitucional.

De acuerdo con el Rector Ricardo Antonio Silva Díaz, actualmente con la pandemia de COVID-19,  las áreas de oportunidad dentro del Estado de Derecho más buscadas son la certeza y la certidumbre; la primera oportunidad se refiere a que las normas puedan reaccionar rápidamente a la incertidumbre de la pandemia y que ciertos ámbitos que requieran regulación por la incertidumbre y la inseguridad se ajusten; ya sea eliminando o modificando las normas. 

El Estado de Derecho ha presentado una gran evolución, misma que ha ayudado a delinear  y afirmar los principios que hoy contribuyen a establecer los contornos más significativos como lo son los “Poderes de la Federación” que se dividen en:  Legislativo, Ejecutivo y Judicial y gracias a esta división se mantiene el equilibrio del poder., 

Ya que, mientras El Poder Legislativo se encarga de discutir las leyes que rigen a nuestro país y realizar los cambios que las adecuen a los tiempos presentes; el Poder Ejecutivo tiene que establecer las condiciones para que puedan cumplirse las leyes, se respeten de acuerdo con lo que dictan. Por su parte, el Poder Judicial se encarga de vigilar que efectivamente se cumplan las leyes y tiene la capacidad de interpretar lo que dicen las leyes para cada caso concreto.

Por su parte, Ricardo Antonio Silva Díaz, considera que en los tres tipos de poderes, debe existir un diálogo entre las distintas autoridades que van a Gobernar y un equilibrio en las decisiones, si la ejecución de las políticas o los actos de gobierno se concentran en una sola persona, generarían  una tiranía o un absolutismo.

Y tal como menciona el Rector de la Escuela Libre de Derecho,  dentro de los principales logros del Estado de Derecho en México, tenemos la Reforma Constitucional en el 2011, el fortalecimiento del Poder Judicial de la Federación y la autonomía del Institución Nacional Electoral (INE), muestras de la importancia del Estado de Derecho en una Nación. 

“La importancia del Fideicomiso en las Reestructuras de Crédito y tiempos de pandemia”

Sin duda, la pandemia del Covid-19 ha cambiado en muchos sentidos los paradigmas de la vida contemporánea. Y el mercado crediticio no podía ser la excepción. Banco de México realizó en 2020 una encuesta titulada “Encuesta sobre Condiciones Generales y/o Estándares en el Mercado Bancario”, en la cual se consideró que hubo una disminución de la demanda de créditos bancarios en el tercer trimestre del 2020. Sin embargo, la mayoría de los bancos del país esperaba un incremento en el primer trimestre del 2021.

¿El problema? Derivado de las afectaciones económicas producidas la pandemia, sobre todo el escenario que viven las PYMES correspondiente al cierre de negocios no esenciales en varios Estados del país, las instituciones financieras han adoptado una postura mucho más cautelosa para la aprobación de nuevos créditos o para posibles negociaciones de las reestructuras de crédito ya existentes, todo esto con la finalidad de evitar posibles escenarios de impagos.

Por lo antes expuesto, podemos percatarnos que el panorama no es muy alentador para conseguir o colocar créditos. Sin embargo, existe una herramienta que en cierto modo hace más sencilla la colocación de crédito por todas las bondades que tiene para ofrecer en casos de impago, y ésta es sin duda el Fideicomiso de Garantía.

Un Fideicomiso es un contrato en virtud del cual una persona llamada Fideicomitente, transmite a una institución fiduciaria la propiedad o titularidad de uno o más bienes o derechos, según sea el caso, para que éstos sean destinados a fines lícitos y determinados. Estamos hablando que es de Garantía cuando ese fin lícito o determinado es el cumplimiento de una obligación y su preferencia en el pago. 

¿Sus ventajas?… déjame explicarte.

Primero, cuando decimos que el fideicomiso “recibe” la propiedad del bien o derecho que se aporta como garantía, no sólo lo hace en un sentido hipotético – sino que literalmente se le pasa la propiedad a favor del Fiduciario. Es decir, supongamos en el caso de los bienes inmuebles se hace una transmisión en Registro Público de la Propiedad de la persona propietaria del inmueble y pasa a estar a nombre del Fideicomiso. 

¿Se causa algún impuesto por esta operación? No, ya que el artículo 14 del Código Fiscal de la Federación establece que, si el Fideicomitente (persona que aporta el inmueble) se reserva el derecho de re-adquirirlo (lo cual generalmente ocurre al pagarse la totalidad del crédito) no se considera enajenación para efectos fiscales. Esto hace que el patrimonio esté protegido y sea inembargable contra terceros, lo cual brinda en todos los sentidos seguridad jurídica a favor de la persona que otorgó el crédito, reduciendo sus riesgos legales en caso de impago por parte del deudor.

Pero, ¿qué ocurre si el acreditado deja de pagar?

El Fideicomiso de Garantía conlleva un “Procedimiento Convencional de Ejecución” de la garantía. En la cual, en caso de incumplimiento, el Fideicomisario le da el aviso de incumplimiento al Fiduciario y se enajena dicha garantía de manera extrajudicial, ya sea mediante adjudicación a favor del Fideicomisario o por subasta del inmueble que se haya otorgado en garantía. 

En tiempos extraordinarios como los que estamos viviendo, este Procedimiento Convencional de Ejecución ha sido de vital importancia para acreedores, toda vez que se pueden recuperar garantías sin que los periodos de contingencia judiciales afecten en caso de suspensión de plazos; mejorando hasta en un 70% los tiempos de ejecución si lo comparamos con la garantía prendaria o hipotecaria, lo cual deriva en mantener las utilidades del acreedor y una mejora en la calificación de cartera crediticia del mismo.

Aunado a lo anterior, históricamente se ha demostrado que al utilizar garantía fiduciaria el deudor aumenta su tasa de cumplimiento, ya que al conocer con precisión los tiempos en los cuáles se podría ejecutar su garantía, procura cumplir con sus obligaciones de pago para no tener que llegar a eso. 

Otra de las bondades, ahora a favor del deudor, es que el Fideicomiso puede servir al mismo tiempo que garantía, como una herramienta de planeación patrimonial. En el sentido que cuando el Fideicomitente es una persona física, se permite el nombramiento de Fideicomisarios Sustitutos en casos de fallecimiento o incapacidad del aportante. Lo cual permite que una vez cumplida con la obligación de pago, se pueda transmitir directamente la garantía a favor de los Sustitutos sin necesidad de algún juicio de sucesión, ahorrando tiempo y dinero para los beneficiarios del Fideicomitente.

Con todo lo antes expuesto, podemos concluir que el Fideicomiso es la figura idónea para hacer frente a la garantía de créditos nuevos y reestructuras de los ya existentes durante esta pandemia, por la seguridad jurídica que le brinda a las partes por su patrimonio inembargable, rápida transmisión de propiedad en caso de incumplimiento y su ejecución sin intervención de un juez.

FIDEICOMISOS PARA LA EDUCACIÓN

Un tema que preocupa generalmente a los padres de familia es el que los hijos cuenten con las herramientas adecuadas para enfrentar el futuro, bien es sabido que la mejor herencia que se les puede dejar es la educación, no sólo familiares, sino también de una buena preparación profesional; en esa tesitura, es que resulta conveniente abordar lo relacionado con el financiamiento mediante los fideicomisos que se constituyen por los padres de familia, interesados en que sus hijos puedan realizar sus estudios sin ningún problema económico que se los impida, de tal suerte que se puedan financiar hasta el nivel de licenciatura.

Por una parte, según se dispone en el artículo 151, de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, permite que las personas físicas residentes en el país, para calcular su impuesto anual, puedan hacer, además de las deducciones autorizadas en cada Capítulo de dicha Ley que les correspondan, las deducciones personales, entre las más comunes se encuentran los gastos por concepto de honorarios médicos, dentales, hospitalarios, etc., efectuados por el contribuyente para sí, para su cónyuge o para la persona con quien viva en concubinato y para sus ascendientes o descendientes en línea recta.

Además, en términos de lo establecido en el Artículo 1.8. del Decreto que compila diversos beneficios fiscales y establece medidas de simplificación administrativa, publicado en el DOF el 26 de diciembre de 2013, se otorga un estímulo fiscal a las personas físicas residentes en el país, consistente en disminuir del resultado obtenido, cierta cantidad de los pagos por servicios de enseñanza correspondientes a los tipos de educación básico y medio superior a que se refiere la Ley General de Educación, efectuados por el contribuyente para sí, para su cónyuge o para la persona con quien viva en concubinato y para sus ascendientes o sus descendientes en línea recta.

La cantidad que se podrá disminuir en los términos del artículo 1.8. de dicho Decreto no excederá, por cada una de las personas a que se refiere el citado artículo, de los límites anuales de deducción que para cada nivel educativo corresponda, conforme a la siguiente tabla:

Nivel educativo

Límite anual de deducción

Preescolar

$14,200.00

Primaria

$12,900.00

Secundaria

$19,900.00

Profesional técnico

$17,100.00

Bachillerato o su equivalente

$24,500.00

 

Pero desde luego, el tema más importante en este caso es con relación a lo que dispone el artículo 90 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, el cual menciona que están obligadas al pago del impuesto sobre la renta (ISR) las personas físicas residentes en México que obtengan ingresos en efectivo, en bienes, devengado cuando en los términos de este Título señale, en crédito, en servicios en los casos que señale esta Ley, o de cualquier otro tipo.

Para estos efectos, se entiende por ingresos, los rendimientos mismos que pueden ser tanto por intereses, como por aquellos que se perciban de un fideicomiso mediante el cual se otorgue el uso o goce temporal de bienes inmuebles, ya que en términos de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, se consideran ingresos por intereses, cualquiera que sea el nombre con que se les designe, a los rendimientos de créditos de cualquier clase y, en las operaciones de fideicomiso por las que se otorgue el uso o goce temporal de bienes inmuebles, se considera que los rendimientos son ingresos del fideicomitente.

 

Asimismo el Artículo 90 antes mencionado, señala que NO se consideran ingresos obtenidos por los contribuyentes, los rendimientos de bienes entregados en fideicomiso, en tanto dichos rendimientos únicamente se destinen a financiar la educación hasta nivel licenciatura de sus descendientes en línea recta, siempre que los estudios cuenten con reconocimiento de validez oficial.

 

En ese tenor, a través de este tipo de fideicomisos destinados a financiar la educación, al no considerarse como ingreso dichos rendimientos, los padres de familia, en su carácter de fideicomitentes no considerarán dichos rendimientos para pagar el ISR.

 

Para que se cumpla tal propósito, la institución fiduciaria que administre el patrimonio, deberá manifestar a la institución de crédito donde se inviertan los recursos, que los rendimientos que se obtengan por las inversiones, no deberán estar sujetas a la retención por concepto de intereses, por que al no ser ingreso, no habrá motivo de que se efectúe la retención por ese concepto; así mismo, cuando obtenga los rendimientos por el uso o goce temporal de bienes inmuebles, no tendrá que efectuar los pagos provisionales a que alude la citada Ley.

 

Por lo tanto, la institución fiduciaria encargada de la administración del fideicomiso, tendrá en primer lugar que verificar que los rendimientos que se obtengan sean efectivamente destinados a esos fines; además de que el financiamiento sea para el pago de las colegiaturas de sus descendientes en línea recta, ya que de lo contrario, se deberán considerar como un ingreso para el pago del ISR.


No debo dejar pasar por alto el criterio 11/ISR/NV, “Rendimientos de bienes entregados en fideicomiso, que únicamente se destinen a financiar la educación.” emitido por el Servicio de Administración Tributaria, mismo que se encuentra en su página de Internet, y destaca,
se considera que realiza una práctica fiscal indebida:

 

  1. La persona física que no considere como ingresos por los que está obligada al pago del ISR, los rendimientos de bienes entregados en fideicomiso, que se destinen a financiar la educación de sus descendientes en línea recta, cuando la propiedad de dichos bienes haya sido transmitida a la fiduciaria por una persona distinta a la ascendiente en línea recta.

 

  1. Quien asesore, aconseje, preste servicios o participe en la realización o la implementación de la práctica anterior.

 

De acuerdo con lo anterior, si bien es cierto que este es un gran beneficio fiscal para aquellos padres de familia que desean un buen futuro para sus hijos, también lo es consultar con un asesor fiscal para que efectivamente, sea un vehículo para ese propósito y no un instrumento mediante el cual se creen problemas de índole fiscal.

Reestructuración de créditos en tiempos de COVID-19.

Ha pasado casi un año desde que la pandemia llegó a nuestro país, situación que adicional a los cambios que se han producido en los modelos de trabajo en donde se ha favorecido el homeoffice y a las formas de relacionarnos, ha puesto sobre la mesa las opciones que tienen los acreditados para continuar realizando el pago de los diversos créditos con los que cuentan, sobre todo para quienes han visto disminuido sus ingresos debido a las implicaciones de esta pandemia, que van desde la reducción salarial, hasta el cierre total de negocios.

Pocos meses después de haber iniciado el 2020, la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, diseñaron facilidades regulatorias para que las instituciones financieras durante el segundo trimestre del año y con la finalidad de apoyar a sus clientes, instrumentaran planes de contingencia, en los cuales, dependiendo el banco, se podría prorrogar el pago de sus créditos alrededor de 4 a 6 meses. Al momento resultó una salida viable para muchos deudores de la banca, quienes optaron por acogerse a este tipo de plan, con la esperanza de que posterior a este horizonte de tiempo, la situación económica mejoraría, sin embargo, han pasado algunos meses sin que realmente la actividades económicas se logren recuperar y al contrario, nuevamente se han adoptado diversas medidas restrictivas en torno a ellas. 

Por lo anterior y considerando que no se vislumbran nuevos planes de contingencia por parte de las instituciones bancarias, resulta medular abordar el tema de las reestructuras, proceso que existe en todas las instituciones y que según la política establecida por cada una de éstas, podría ser una opción para los acreditados que a casi un año de la llegada de la pandemia a nuestro país, aún presentan dificultades para el pago de sus créditos. 

Según lo estipulado en la norma que rige a las instituciones bancarias, una reestructura de crédito “es aquella operación que se deriva de cualquiera de las siguientes situaciones:

  • Ampliación de garantías que amparan el crédito de que se trate, o bien, 
  • Modificaciones a las condiciones generales del crédito o esquema de pagos, entre las cuales se encuentran:
  • Cambio de la tasa de interés establecida para el plazo remanente del crédito;
  • Cambio de moneda o unidad de cuenta
  • Concesión de un plazo de espera respecto del cumplimiento de las obligaciones de pago conforme a los términos originales del crédito, o
  • Prórroga del plazo del crédito “.

La mayoría de las reestructuras tienen su base en el inciso b) anterior, específicamente se centran en la concesión de un plazo de espera y/o prórroga del plazo del crédito, son contados los casos en que una reestructura considera la disminución de la tasa de interés o el cambio de moneda. 

En general, el proceso de reestructura tiene un tratamiento similar al otorgamiento de un crédito nuevo, con la única diferencia de que existen diversas condiciones contables normativas que deben de considerar las instituciones bancarias; un ejemplo de ello, es que si la cartera que se está reestructurando es una cartera vencida, al momento de registrar la reestructura deberá seguirse clasificando como vencida hasta que exista evidencia de pago sostenido por parte del cliente. 

Un aspecto importante al momento de requerir una reestructura y en general al solicitar un crédito, es definir la capacidad de pago real y futura del deudor, resulta primordial que el acreditado conozca los ingresos y egresos que ya sea su operativa o vida diaria le requieren, esto permitirá que la elección del tipo de reestructura sea la correcta, ya sea para solicitar un periodo de gracia (plazo de espera) o la prórroga del plazo del crédito. 

Ahora bien, una reestructura en ocasiones suele confundirse con una renovación de crédito, proceso que también existe en todas las instituciones financieras y cuya diferencia principal con una reestructura, es que una renovación consiste en cubrir el saldo de un crédito con el producto de un nuevo préstamo, en el cual incluso, el acreditado puede obtener un remanente a su favor, mientras que en una reestructura, únicamente se busca una alternativa para continuar pagando el adeudo. 

Por último, es importante señalar que una reestructura no solo es una opción para clientes que presenten dificultades para cubrir el esquema de pagos de su crédito, toda vez que este mecanismo podría permitir a los clientes que se encuentran al corriente, obtener un nuevo plazo y con ello disminuir el pago periódico de su crédito de manera que les permita tener mayor liquidez en el corto plazo. 

Sabiendo lo anterior, cualquier acreditado puede optar por acercarse a su institución bancaria y en conjunto elegir el plan que mejor se adapte a su capacidad de pago real y a sus necesidades; recordemos que mantener un buen historial de crédito es vital para obtener nuevos y mejores financiamientos en el futuro. 

Fideicomisos: ¿Ángeles o Demonios?

Me gustaría empezar planteando dos preguntas, ¿sabe qué es un fideicomiso?, y ¿ para qué sirve un fideicomiso? La vox pópuli en redes sociales resume las respuestas en dos: “sirve para esconder dinero y propiedades, y para robar en el gobierno”. Desafortunadamente en el último año se ha generado un marketing en contra de los fideicomisos donde satanizan el producto del fideicomiso por carecer de transparencia, malos usos, facilidad para “desaparecer dinero”, corrupción, etc., Sin embargo un fideicomiso es totalmente lo contrario.

¿Entonces los fideicomisos son malos? Los fideicomisos son contratos transparentes que se celebran entre dos o más partes y se regula por una institución fiduciaria. En este contrato se estipulan todos los pormenores, tales como los bienes a contribuir al patrimonio del fideicomiso, la institución fiduciaria que va a administrar dichos bienes, los beneficiarios del fideicomiso y lo más importante, el propósito del fideicomiso y las reglas para cumplir con el fin.


El propósito del fideicomiso debe ser lícito y determinado, esto significa que el propósito no puede transgredir la ley, debe ser claro y evidente; así mismo la forma de cumplir con ese propósito debe estar estipulado dentro del contrato, o en su caso, en las reglas de operación del fideicomiso. En otras palabras, no debe de caber duda para que fue creado y cómo se dará cumplimiento de forma clara, precisa y transparente al fideicomiso.

 

Esto último es aplicable a fideicomisos privados y públicos, ya que en ambas figuras deben cumplir con el marco jurídico de Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo, y la Ley de Ingresos, registrando ante la Secretaría de Hacienda, o la Secretaria de finanzas – en el caso de entidades federativas – todos los fideicomisos, mandatos y contratos análogos en los que el gobierno federal o estatal intervenga. Lo que hace público qué Dependencia, Organismo Público Descentralizado o Paraestatal constituye y su vez son auditados por la Auditoría Superior de la Federación o la entidad fiscalizadora competente determinada en la ley estatal que corresponda.

 

En conclusión, el fideicomiso como producto y el marco jurídico que regula la actividad fiduciaria, no facilita ni promueve la corrupción, la malversación, el robo o incluso la falta de transparencia. Sin embargo, el seguimiento, la aplicación y fiscalización del marco jurídico no depende en sí del fideicomiso, pero sí de los integrantes de este, tales como instituciones fiduciarias, beneficiarios del fideicomiso, fideicomitentes y servidores públicos en el caso de fideicomisos públicos. En conclusión,  la ética y la buena voluntad de los integrantes del fideicomiso, es trascendental  para el adecuado uso de éste.

Entonces el fideicomiso… ¿Ángel o Demonio?

 

Hablemos… de Fideicomisos en México

Breve entrevista en la que se habla del Fideicomiso en México. Aprende su significado, de dónde viene, los productos fiduciarios y los diferentes tipos de Fideicomiso que hay.