Tendencias regionales en planificación y tributación internacional

  • «Ya tenemos tres países que han aprobado un impuesto extraordinario a los patrimonios (o a las grandes fortunas) poniendo como excusa la pandemia»
  • «Más allá de las normas aprobadas por Argentina y Bolivia, existe un proyecto muy avanzado en Chile y rumores o proyectos más incipientes o con menos apoyo en México, Perú, Uruguay y otros países»
  • «Es muy probable que la creciente voracidad fiscal de los países lleve a que estructuras 100% legales hoy, no lo sean tanto en el futuro»

Desde 1998 hasta el presente, las áreas de planificación patrimonial internacional y tributación internacional se han visto atravesadas por dos tendencias macro, a saber:

  1. la homogeneización o cartelización fiscal (lo cual implica subas de impuestos a nivel global y destrucción de cualquier vestigio de competencia fiscal); y
  2. el avance sobre la privacidad de los individuos (muy necesario para poder alcanzar el objetivo anterior).

Ambas tendencias ganaron momentum luego del vil atentado a las Torres Gemelas hasta la irrupción de Donald Trump como líder político y parecen estar nuevamente tomando protagonismo en la actualidad.

Para graficarlo basta con recordar que, entre ambos hechos, se registraron -entre muchos otros- los siguientes cambios, todos ellos en las direcciones que apuntamos al comienzo:

  1. se aprobó la “Patriot Act”;
  2. se forzó a las jurisdicciones de baja o nula tributación a eliminar las acciones al portador y, en muchos casos, a obligar a las sociedades allí constituidas a registrar con las autoridades registros de directores (lo cual no sucede, por ejemplo, en muchos Estados de los Estados Unidos);
  3. se aprobó y se instrumentó FATCA; y
  4. se aprobó y se instrumentó el Common Reporting Standard.

Así como el triunfo de Trump en su momento frenó al avance de la invasión a la privacidad (a modo de ejemplo, se detuvo la firma de acuerdos IGA para la implementación de FACTA con terceros países) y de hecho implicó no solo un freno sino una vuelta atrás en lo que tiene que ver con los grandes acuerdos entre países de alta tributación, generando un revival de la competencia fiscal que en su momento había promocionado Ronald Reagan, la victoria de Biden y, sobretodo la pandemia, han causado una rápida vuelta a las tendencias antes aludidas.

Nuevamente, para muestra, un botón.

Cuando Trump ya había perdido las elecciones presidenciales, pero aún estaba en funciones, el Congreso ignoró su veto a la Ley de Defensa Nacional y forzó la aprobación. Dentro de la misma, estaba la “Corporate Transparency Act” que, en pocas palabras, estableció la obligación de comunicar los beneficiarios finales de cualquier sociedad que se incorpore en los Estados Unidos a FinCEN. Cómo va FinCEN a procesar tamaño volumen de información es incierto, lo que no es incierto es el increíble avance sobre la privacidad de las personas que -de manera justificada o no- esta norma prevé.

Respecto del segundo tema, los impuestos, aún resuenan en mis oídos las palabras de Yellen: Estados Unidos no debería tener problemas en aumentar sus impuestos corporativos y no perder inversiones como consecuencia de ello si los demás países del mundo cooperan. Mejor definición de cartelización fiscal, imposible.

A nivel de América Latina, ambas tendencias están a la orden del día.

Comenzando por el tema impuestos, ya tenemos tres países que han aprobado un impuesto extraordinario a los patrimonios (o a las grandes fortunas) poniendo como excusa la pandemia. Nos referimos a Argentina (con el agravante de que Argentina ya era uno de los países de la región, junto con Uruguay y Colombia, que tenía un impuesto al patrimonio antes de que existiera el Covid-19), Bolivia y Chile.

Si bien el mundo descartó hace tiempo este tipo de impuesto, básicamente por ser contraproducente para el crecimiento de los países, por ser difícil de administrar, por violar el principio de igualdad y por ser uno de los más evadidos a nivel global, en algunos países de América Latina el mismo pareciera estar ganando “momentum” sobre la base de las pérdidas ocasionadas por la pandemia que aún estamos viviendo y del surgimiento de nuevos gobiernos populistas.

Hasta hace muy poco, solo en tres países de América (continente que incluye 35) tenían un impuesto al patrimonio, los bienes personales o la riqueza. Se trataba de Argentina (que tiene además la tasa más alta y el mínimo imponible más bajo), Colombia y Uruguay.

Sobre finales del año pasado, Bolivia se transformó en el cuarto país de la región en contar con este tipo de gravamen. En efecto, el 28 de diciembre de dicho año, el parlamento boliviano aprobó un impuesto a las fortunas superiores a los 30 millones de bolivianos que alcanzará a 152 personas en Bolivia y un segundo impuesto a la riqueza (en teoría, por única vez) en Argentina. De acuerdo con la información que compartió el presidente de Bolivia en redes sociales, la autoridad del área económica estimó que con la nueva norma se recaudaría unos 100 millones de bolivianos, aproximadamente 14,3 millones de dólares.

Los casos de Argentina y Bolivia tienen importantes diferencias entre sí, a saber:

  • en primer lugar, y tal cual señalamos más arriba, en Argentina ya existía un gravamen a los bienes personales, con lo cual este gravamen adicional, que afecta los mismos bienes, es claramente inconstitucional (dado que el pago de este impuesto vencía originalmente el 30 de marzo, ya hay de hecho varias presentaciones judiciales que solicitan medidas cautelares contra el mismo y/o la declaración de inconstitucionalidad);
  • en segundo lugar, el impuesto en Bolivia afecta patrimonios de más de 4.300.000 de dólares, en tanto que en Argentina se paga a partir de los 2.420.000 millones de dólares.
  • en Argentina, las alícuotas correspondientes a este impuesto van de 2% a 3% para activos que se encuentran en el país y de 3% a 5,25% para activos que se poseen en el extranjero; mientras que en Bolivia son del 1,4% para personas con patrimonios de entre 4,3 millones de dólares y 5,7 millones; 1,9% para patrimonios de 5,7 millones de dólares a $72 millones de dólares y 2,4% para patrimonios mayores; y
  • el nuevo impuesto en Bolivia será anual y permanente para todas las personas que vivan en Bolivia, incluso los extranjeros, y con bienes, depósitos y valores que tengan en el territorio nacional y en el exterior; esto no sucede (al menos por ahora) en Argentina porque ya existe allí el Impuesto sobre los bienes personales, que es anual e incluye alícuotas que pueden llegar al 2,25% con un mínimo no imponible prácticamente inexistente.

Más allá de las normas aprobadas por Argentina y Bolivia, existe un proyecto muy avanzado en Chile y rumores o proyectos más incipientes o con menos apoyo en México, Perú, Uruguay y otros países.

En el caso del proyecto de ley chileno, las dos diferencias más importantes con los que vimos hasta aquí son las siguientes:

  • que el threshold en Chile se colocó en 22 millones de dólares (similar al que existe en Estados Unidos para el impuesto a la herencia y en línea con lo que se considera una gran fortuna a nivel bancario); y
  • que, al existir en este país un nivel alto de seguridad jurídica, es altamente probable que este impuesto “extraordinario” y “por única vez”, realmente lo sea. En Argentina, existen numerosos ejemplos de impuestos que se aprobaron por un plazo determinado y se prorrogaron por décadas (i.e. impuesto a las ganancias, impuesto a los bienes personales, impuesto al cheque, aumento de alícuota del IVA, etc.)

Nuestra postura sobre este impuesto, más allá de las características que adopte en cada país, es la misma de siempre: existen cuatro clases de impuestos a nivel global (a las ganancias, al consumo, a las transacciones y al patrimonio) y esta última es la peor para el país de que se trate por lejos. Es algo que solemos graficar diciendo que el impuesto a la riqueza actual es esencialmente un impuesto a la pobreza futura. ¿Por que esto es así? Porque los sectores más pobres y vulnerables de una sociedad son los que mas dependen del crecimiento económico de la misma.

Volviendo al tema de la privacidad de los individuos, otra desafortunada tendencia en América Latina se caracteriza por la aprobación de distintas normas que obligan a los pagadores de impuestos a notificar a las autoridades fiscales acerca de sus planificaciones patrimoniales, violando -además de la privacidad de las personas- principios tan básicos como importantes como es el secreto profesional de abogados y contadores.

En este caso, quien tomó la iniciativa fue México, a través de una ley aprobada el 30 de octubre de 2019 por el Congreso Mexicano que entró en vigor el 1 de enero de 2020. Dicha ley, entre otras cosas, incorporó en el Código Fiscal de la Federación la obligación, no solo en cabeza del pagador de impuestos, sino también de sus asesores fiscales, de revelar estructuras fiduciarias que generen un beneficio fiscal en México.

Quien siguió a México, para variar, fue Argentina a través de la Resolución General 4838 de AFIP que está siendo en estos momentos analizada por diversos jueces de la Nación.

Siguiendo con el tema privacidad, si miramos que pasó con relación a la adopción del Common Reporting Standard en este último tiempo, vamos a ver que en 2020 se sumaron siete países a dicho sistema de intercambio automático de información financiera promovido por la OCDE. Entre ellos, se encuentran Ecuador y Perú. Obviamente, las economías más grandes de la región y/o las más relevantes en materia de planificación patrimonial ya intercambian información bajo CRS desde 2017 (Argentina, Colombia y México) o 2018 (Brasil, Chile, Panamá y Uruguay).

El resurgimiento y el fortalecimiento de ambas tendencias, no solo en América Latina, sino en todo el mundo, implica para nosotros la necesidad de revelar estructuras patrimoniales actuales de manera de anticiparse a cambios mayores y acelerar en el armado de estructuras fiduciarias para quienes no lo hayan hecho aún. Es muy probable que la creciente voracidad fiscal de los países lleve a que estructuras 100% legales hoy, no lo sean tanto en el futuro.

 


Martín Litwak es fundador y CEO de Untitled, una boutique de servicios legales especializada en planificación patrimonial internacional y en el establecimiento y, a la vez, el primer “Legal Family Office” de las Américas. Por otro parte, Martín es autor de los libros “Cómo protegen sus activos los más ricos (y por qué deberíamos imitarlos)” y “Paraísos fiscales e infiernos tributarios” y preside la Fundación 1841, una organización sin fines de lucro que promueve y defiende la competencia fiscal entre países, la privacidad de los individuos y el derecho a la propiedad privada.

 

 

Tratamiento Fiscal de los Intereses Generados del Fideicomiso

La figura del fideicomiso es una figura cada vez con más uso en el ámbito de los negocios, tanto en México como en el extranjero. En el caso mexicano, por definición de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, de acuerdo con el artículo 382, encontramos que el fideicomiso es el acto por el cual:

el fideicomitente transmite a una institución fiduciaria la propiedad o la titularidad de uno o más bienes o derechos, según sea el caso, para ser destinados a fines lícitos y determinados, encomendando la realización de dichos fines a la propia institución fiduciaria”.

En el presente artículo se pretende dar una explicación sencilla y concisa del tratamiento fiscal que la Ley exige, se debe dar a los intereses generados por la administración del fideicomiso, para ello nos debemos remitir a la Ley del Impuesto Sobre la Renta, que para el tema que nos ocupa, señala lo siguiente:

El artículo 54 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, establece que:

las instituciones que componen el sistema financiero que efectúen pagos por intereses, deberán retener y enterar el impuesto aplicando la tasa que para tal efecto establezca el Congreso de la Unión para el ejercicio de que se trate en la Ley de Ingresos de la Federación, sobre el monto del capital que dé lugar al pago de los intereses, como pago provisional”.

Para efectos prácticos, es importante señalar que de acuerdo con el artículo 54 de la Ley mencionada, dicha retención se deberá enterar “ante las oficinas autorizadas, a más tardar el día 17 del mes inmediato siguiente a aquél al que corresponda”, y se deberá expedir comprobante fiscal en el que conste el monto del pago de los intereses, así como el impuesto retenido.

Cabe destacar que el propio artículo 54 de la Ley, señala ciertos casos en los cuales las instituciones que componen el sistema financiero que realicen pagos por concepto de intereses, no deben efectuar la retención del Impuesto Sobre la Renta a que se refiere dicho artículo.

Entre otros, por los intereses que se paguen a la Federación, a los Estados, a la Ciudad de México o a los Municipios, organismos descentralizados cuyas actividades no sean preponderantemente empresariales, los partidos o asociaciones políticas legalmente reconocidos, las personas morales autorizadas para recibir donativos, las sociedades de inversión especializadas en fondos para el retiro, a los fondos de pensiones o jubilaciones de personal, los que se paguen entre el Banco de México, las instituciones que componen el sistema financiero y las sociedades de inversión especializadas en fondos para el retiro, los que se paguen a fondos o fideicomisos de fomento económico del Gobierno Federal, así como intereses que se paguen a fondos de ahorro y cajas de ahorro de trabajadores o a las personas morales constituidas únicamente con el objeto de administrar dichos fondos o cajas de ahorro.

Es de suma importancia señalar que la obligación de la institución financiera de retener el Impuesto Sobre la Renta, correspondiente a los intereses que se paguen a un fideicomiso, estará en función de la naturaleza de los fideicomisarios, es decir, de los receptores efectivos de los intereses y no de los fideicomitentes que, en su caso, hayan aportado los bienes o recursos al fideicomiso.

En el caso de los fideicomisos a través de los cuales se paguen intereses a entidades que se consideren exentas en los términos del citado artículo 54 de la Ley del Impuesto sobre la Renta, la institución financiera no se encontrará obligada a efectuar la retención del impuesto, esto con independencia de la naturaleza del fideicomitente que, en su caso, haya afectado los bienes o recursos al fideicomiso de los cuales deriven los intereses, es decir, que el fideicomitente sea una entidad exenta o no exenta.

En estos casos, la institución fiduciaria deberá proporcionar a la institución financiera que pague dichos intereses una constancia, que pudiera ser el contrato de fideicomiso, en la que se señale la naturaleza y características de cada uno de los fideicomisarios que sean considerados como entidades exentas.

Lo anterior, con el objetivo de que el intermediario financiero que intervenga en dichas operaciones, certifique que efectivamente el receptor efectivo de los rendimientos respecto de los bienes fideicomitidos, no se encuentra sujeto de retención del Impuesto Sobre la Renta.

Por el contrario, si el fideicomisario no se considera una entidad exenta de acuerdo con lo establecido por el artículo 54 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, la institución financiera que realice el pago por intereses correspondientes a los bienes o recursos fideicomitidos, deberá efectuar la retención del Impuesto Sobre la Renta.

En el caso de los intereses que sean pagados por instituciones financieras a un fideicomiso, cuyos fideicomisarios de acuerdo con lo establecido por la Ley del Impuesto Sobre la Renta tengan la naturaleza de entidad exenta y no exenta, respecto de los bienes o recursos afectos al fideicomiso por fideicomitente el cual, a su vez, puede tener indistintamente la característica de entidad exenta y no exenta.

La  Ley  del  Impuesto  sobre  la  Renta  o  la  Resolución  Miscelánea  Fiscal,  no  contienen disposiciones que expresamente prevean dichos supuestos, por lo que  se tendría que efectuar la retención completa de los intereses pagados, salvo que se obtuviera una confirmación de criterio a este supuesto.

Con base en el criterio antes señalado, la institución financiera que efectúe el pago de intereses podrá retener el Impuesto Sobre la Renta correspondiente a los rendimientos que se generen por los bienes fideicomitidos. Lo anterior, en función de la parte que de dichos intereses corresponda a cada uno de los fideicomisarios, es decir, si uno de los fideicomisarios tiene la naturaleza de entidad exenta, la parte de los intereses que se identifiquen y correspondan a dicho fideicomisario, estarán exentos de la retención del Impuesto Sobre la Renta.

Como conclusión a lo anteriormente expuesto, podemos decir que en primer lugar debemos determinar la persona que actuará como fideicomisario en el contrato de fideicomiso, para poder determinar si se deben gravar o no los intereses, es decir, saber si el fideicomisario está o no exenta del gravamen.

Así mismo, es importante señalar que para el caso de que el fideicomisario no esté exento del gravamen, debemos conocer que en la mayoría de los casos, se atenderá a que la institución financiera que pague los intereses o rendimientos sobre los bienes o recursos fideicomitidos, deberá ser quien retenga y entere el impuesto ante la autoridad correspondiente, en la periodicidad que para ello señala la Ley correspondiente. Es importante destacar y señalar que en ningún caso se deberá entender que la institución fiduciaria actuará como contribuyente del Impuesto Sobre la Renta.

Impuestos y Aportes Patrimoniales en Latinoamérica

Las personas físicas y/o morales como participantes del sistema financiero, formamos parte esencial de los recursos que circulan día a día, sin embargo, no saber qué pasará con nuestro patrimonio el día de mañana, genera incertidumbre para nuestras familias, mismo patrimonio que si no se administra adecuadamente      puede llegar a disminuir o peor aún perderse.

En la actualidad y aun teniendo un sin fin de fuentes de información a nuestro alrededor, como seres humanos no vemos la necesidad de tener un adecuado gobierno corporativo de nuestras empresas o aún más, una correcta administración de nuestros activos como parte de una planificación familiar.

Para resolver y establecer un panorama más claro, analizaremos los puntos de vista de tres asesores especializados en Planeación Patrimonial, Martin Litwak, Francisco Nugué y Adolfo González Olhovich, reconocidos consultores que se reunieron en el Webinar “Impuestos y Aportes Patrimoniales en Latinoamérica por COVID”, en donde compartieron grandes ideas en torno a los impuestos y patrimonio en Latinoamérica.

Respecto a la protección de patrimonios y ayuda a las familias, Martín Litwak y González Olhovich coinciden que, lo principal va en función de atender la seguridad jurídica, anteponiendo la privacidad del cliente frente a terceros, partiendo de las necesidades del cliente se armara un vehículo eficaz que ayude a mitigar riesgos patrimoniales. 

Por su parte Francisco Nugué, nos indica que, en su rol de fiduciario, su función primordial va enfocada a la administración de fideicomisos, fondos de inversión y aún más conforme a la legislación de Ecuador, a la titularización. La función principal de crear estas herramientas va con el único fin de que los activos del patrimonio prevalezcan. 

Si bien es cierto, proteger el patrimonio de la familia es de vital importancia, ¿cómo puedo hacer esto sin generar conflicto dentro del núcleo familiar? Litwak menciona que en la gran mayoría de casos la falta de información que se le proporciona a los sucesores, puede generar un conflicto innecesario, y hace el llamado a no esperar el último momento para comenzar a ceder la estafeta. Asimismo, nos dice que crear un fideicomiso es una herramienta que busca establecer qué pasará con el patrimonio familiar.

Profundizando con el fideicomiso, Francisco Nugué nos dice cómo ésta puede ser tu mejor herramienta para la administración de activos, ya que se basa en el entorno y en los intereses del cliente, éste se creará con las características necesarias, únicas y particularidades que se requiera, y coincidiendo con Litwak, nos dice que su fin no es evitar peleas, sino brindar tranquilidad al cliente, haciendo saber que su patrimonio ya tiene un camino a seguir. 

Por su parte y en complemento con el fideicomiso, el Presidente de TMSourcing, Adolfo González, hace referencia a la importancia de contar con un inventario de los bienes con los que se cuenta, ya de acuerdo al tipo de bienes que se tengan, las necesidades y los fines de estos pueden ser diferentes. Dejar patrimonio sin inventariar siempre generara conflicto. 

Como base fundamental de una debida y adecuada planeación patrimonial siempre será de vital importancia, tener reglas claras y debidamente documentadas, que no baste con una “reunión de damas y caballeros” para que se considere una planeación establecida. Estas reglas deberán constar por escrito siempre dejando en claro la voluntad de las partes y adaptándose a las necesidades del entorno familiar. 

Ahora bien, al respecto de los impuestos y/o reformas fiscales que afectan la administración patrimonial, Martin Litwak, hace énfasis de que la estructura que se elabora para administrar los recursos son para evitar posibles impuestos futuros y no pasados, asimismo, será parte del estudio del consultor, evaluar la legislación local, ya que en su gran mayoría, los países en Latinoamérica no generan impuestos al patrimonio, tal es el caso de Uruguay, Argentina y Colombia,  únicos países que tienen gravado el patrimonio de los bienes personales, caso excepcional Argentina que tiene legislado dos impuestos al patrimonio. 

Sin embargo, también es importante tomar en consideración que si el vehículo utilizado nos da la posibilidad legalmente de evitar el pago de impuestos, evitemoslo, si no existe la posibilidad tenemos que cumplir ante la autoridad, ya que los instrumentos de planificación familiar no son para evadir impuestos.

Por otro lado, Francisco Nugue, nos habla particularmente de Ecuador, en dondel no existen impuestos al patrimonio, pero sí la obligación de hacer una declaración patrimonial sobre los activos. Por lo que se refiere en impuestos a la herencia, nos encontramos que existe la sucesión forzosa, de donde partimos de dos supuestos, la donación del patrimonio y el impuesto a la herencia por la muerte, que se encuentra en una tasa del 35%, de la cual existe un descuento del 50% si el patrimonio va a favor de los hijos y cuando los descendientes sean menores de edad no se cubre ningún arancel.

Mientras tanto en México, ha estado sobre la mesa de los legisladores establecer el cobro de impuesto a la herencia, sin embargo, al día de hoy, México es un buen país en términos fiscales, ya que no se paga por transmitir los bienes a los herederos, puntualizó el Presidentede TMSourcing, Adolfo González.

La recomendación de los expertos va desde dar el primer paso y decidir crear una estructura hasta construirla, ver el lado positivo de la planificación y no solo los gastos que esto me va a generar, es decir, considerar a la planeación de bienes como un proceso necesario y benéfico.

Por su parte el Dr. Guillermo Cruz, destacado consultor en Gobierno Corporativo,y de acuerdo con estadísticas del Banco Mundial, el 95% de las empresas familiares se pierden en la tercera generación y en la segunda generación el 50%. También destaca que parte de la educación patrimonial y la planificación familiar comienza en la casa, por ello, siempre será de vital importancia crear reglamentos y sentar las bases del juego para anticiparnos a los conflictos intrafamiliares     .

Para concluir es importante saber que la planeación patrimonial no es exclusiva de “gente de alto perfil”, con tener activos será suficiente para poder iniciar tu planeación. Como mencionamos previamente, es importante no dejarse llevar por comentarios de tributación y que siempre la información venga de un experto que ayude a inventariar los bienes, identificar las necesidades con base al patrimonio, requerimientos del cliente y documentar los acuerdos para una debida integración, dispersión del patrimonio y activos conforme a la voluntad del cliente. 

Como intermediarios en el sistema financiero, las entidades financieras deben redoblar esfuerzos para tener una adecuada difusión a través de diferentes canales de los modelos para una debida planeación patrimonial. 

Serie: Cómo sobrevivir en tiempos de Covid-19

10 formas de conseguir dinero para tu empresa – parte 1

Según la opinión de algunos expertos, lo esencial para que una empresa subsista a la crisis por el Covid-19 es tener liquidez, es decir, contar con dinero disponible que nos permita afrontar los compromisos a corto plazo y seguir operando. Quizá te preguntarás, ¿si no tengo ventas, de dónde obtengo ese dinero? O ¿cómo puedo obtener un crédito si estoy mal en el Buró? Aquí enumeramos 10 alternativas para tener liquidez en cualquier situación en la que se encuentre tu empresa.

Reduce los gastos y elimina lo que no es prioritario.

Deberás empezar por prescindir de algunos gastos que podrían haber sido inversiones en su momento, pero ahorita como no están produciendo no existe una ganancia y por lo tanto deja de ser una inversión.
«Lo primero que tiene que hacer la empresa es priorizar, sentarse a ver sus gastos principales, ver de qué puede prescindir y ponerse en estado de supervivencia.»
Moisés Gené A
Por ejemplo, puedes pausar tus gastos de publicidad por un tiempo, o bien, si es indispensable para vender, podrías reducir el presupuesto destinado. Realiza una evaluación de tus ventas del último periodo, determina el tipo de cliente que más consume tus productos o servicios y crea una estrategia de marketing que se dirija a este perfil. Así, con menos recursos podrás llegar a un nicho de mercado con mayor probabilidad de comprar. Evalúa la estructura de tu empresa, tal vez puedas redefinir puestos de trabajo, negociar sueldos con directivos o en última instancia con tus colaboradores. Podrías prescindir de suscripciones a revistas, plataformas, prestaciones o algunos servicios de terceros que no son esenciales en tu operación, etc.
«El recorte de gastos no esenciales permitirá equilibrar el déficit que se tiene en ingresos.»
Gerardo López N.
Lo importante aquí es que analices tu empresa e identifiques en qué se está ocupando el efectivo y qué gastos puedes eliminar. De esa forma tendrás mayores flujos de dinero que te permitirán continuar con tu actividad. Una vez que has descartado los gastos no esenciales, el siguiente paso es buscar la manera de meter dinero al negocio.

Aportación adicional de socios: «uno para todos y todos para uno».

Como opción de financiamiento, los socios pueden aportar fondos adicionales al capital, ya sea con efectivo que tengan disponible, o bien, adquiriendo un crédito a título personal para fondear la empresa y tener liquidez. Ten en cuenta que los cambios de capital, deben ser acordados en una asamblea y en los términos que marca la Ley. Para que resulte beneficioso a la empresa, consulta con tu contador cuáles serían los pasos a seguir, de no ser así, podrían surgir inconvenientes en temas contables y fiscales.

Implementa técnicas de cobranza para que no deje de sonar la caja.

Es evidente que los ingresos tanto de las familias como de las empresas se han visto mermados en los últimos meses debido a las restricciones a causa de la pandemia. Cuando un cliente no te paga, no siempre es porque no quiere, tomando en cuenta lo que estamos viviendo, es posible que aunque tenga la voluntad de hacerlo, la realidad es que no le alcanza. Ante esta situación, es necesario que tú le ayudes a cumplir con ese compromiso
«Lo que yo considero viable para que la empresa siga recibiendo ingresos, es dar facilidades de pago a sus clientes y que de esa manera se conserve un flujo de efectivo, al menos mínimo, que le permita seguir comercializando sus productos.»
Gerardo López N.
Suponiendo que un cliente no puede realizar su pago total en la fecha estipulada, podrías llegar a un acuerdo para que abone el 60% de lo que corresponda con la condición de no generarle recargos o intereses. Otras ideas son ofrecer un porcentaje de descuento si el cliente paga de forma anticipada tus servicios o si realiza su pago en 10 en lugar de 30 días después de recibida la mercancía. Recuerda que para sobrevivir en tiempos de Covid-19, como empresarios es necesario enfocarse en la liquidez del negocio y no en la rentabilidad.

Negocia con tus proveedores

Los proveedores son más que surtidores de suministros, ellos pueden ser unos excelentes aliados. Será cuestión de que platiques con tu proveedor y lleguen a un acuerdo de cómo podría ayudarte para que no dejes de operar. En el punto anterior se mencionaron algunas ideas de facilidades de pago que tú como cliente también podrías aprovechar, por ejemplo los descuentos por pago anticipado. Si tienes la práctica de pagar en una sola exhibición, pero en estos momentos no te es posible, coméntale a tu proveedor, quizá pueda darte un crédito de 30, 60 o 90 días que te dará tiempo de tener los ingresos suficientes para pagarle. Por lo común, este tipo de créditos no generan intereses. Es importante sopesar las opciones que se te presenten y cuál sería más conveniente para tu empresa, toma en cuenta el tiempo que tardas en cobrar tus ventas para no quedarte sin liquidez.

Reinventa tus estrategias de ventas, no te quedes atrás.

Ya comentamos de los cambios que casi de forma obligada hemos tenido que hacer en nuestras vidas. Las empresas no son la excepción. Todos los sectores económicos han sido afectados a causa de la pandemia por Covid-19. Algunas de las empresas no han podido resistir y han cerrado, otras cambiaron su giro con tal de seguir activas y otras están transformando su modelo de negocios para continuar vigentes. Las modificaciones más notorias se han dado en los mecanismos de venta. Un claro ejemplo son los restaurantes. Al principio del aislamiento por disposiciones de las autoridades pararon sus actividades. La mayoría tuvo la iniciativa de trabajar a puerta cerrada e impulsar sus ventas con el servicio a domicilio, ya sea a través de plataformas de entregas o con recursos propios. Otras opciones para que las ventas no se detengan es integrar formas de pago alternativas que sean más accesibles al público. Por decir algunas, están las pasarelas de pago que generan referencias para que el cliente pueda pagar en la farmacia o en la tienda de conveniencia. También hay pequeños negocios que reciben depósitos en tarjeta de débito y transferencias bancarias. Si bien en los últimos años se ha mantenido una tendencia hacia el comercio electrónico, a consecuencia de la pandemia se ha visto acelerada la transformación digital. Las tiendas en línea, las redes sociales y otras plataformas digitales son hoy el principal motor para continuar vendiendo. La estrategia que lleves a cabo, deberá estar de acuerdo al giro de tu negocio y del público al que te diriges. También ten presente que lo importante es tener flujo de dinero que te permita continuar.

Serie: Cómo sobrevivir en tiempos de Covid-19

10 formas de conseguir dinero para tu empresa – parte 2

En el tema anterior las primeras 5 alternativas para tener liquidez en tu empresa durante la pandemia se enfocaron a los cambios que puedes hacer desde adentro y lo que tienes más a tu alcance. Vamos a continuar en esta segunda parte del tema donde los expertos nos platican otras formas de poder meter dinero al negocio con ayuda de las instituciones financieras.

Reestructura tus créditos, pero sigue cumpliendo.

Si bien desde hace meses muchas entidades de crédito están realizando reestructuras para facilitar a sus clientes el cumplimiento en sus pagos, nuestra recomendación es evitar tomarlo como una primera opción. Ten en cuenta que una reestructura no significa la condonación de intereses o de capital, sino que se refiere al diferimiento de pagos. Lo común es que estos sean menores, pero se alargue el plazo y los intereses se generen durante más tiempo. Antes de optar por una reestructura, analiza bien los flujos que tienes, podría ser que realizando algunos cambios logres contar con el dinero para seguir pagando normal.
“Si no sabes cómo va a estar la situación después y hoy puedes pagarlo, mejor hazlo. Creo que el dicho «No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy», cabe perfecto”
Moisés Gené A
Una vez que has examinado tu empresa y hecho lo posible por tener más efectivo, si aun así no puedes cubrir los pagos de tu crédito, entonces acércate a tu institución financiera para solicitar una reestructura. Revisa muy bien los términos y condiciones bajo los que se otorga, pregunta todas las dudas que tengas a tu ejecutivo. Asegúrate de entender bien tu nueva tabla de pagos para no atrasarte y no generar comisiones o intereses moratorios. Recuerda que esta es una alternativa para ayudar a tu negocio, cuida tu dinero.

El factoraje, un adelanto de tus CxC.

Existen sociedades financieras que pueden otorgar liquidez a tu empresa a través de la compra de sus cuentas por cobrar. Dependiendo del tipo de productos que vendas, del perfil de tus clientes y el volumen de ventas, es posible que puedas aplicar a esta alternativa. Con el objetivo de ilustrar, te explicamos a grandes rasgos cómo funciona: Le vendes tus cuentas por cobrar a la empresa de factoraje, esta te adelanta un porcentaje del total, por ejemplo, el 80%. Cuando la empresa logre cobrar a tus clientes las facturas que le cediste, entonces te pagará el saldo menos los cargos que correspondan. Existen diversos tipos de factoraje, por lo que la institución que la ofrece puede recomendar la que más convenga y se adapte mejor a tu negocio. Este producto es una buena opción para empresas con ciclos de cobranza a largo plazo y tiene como ventaja que en poco tiempo puede disponer de efectivo para cubrir su operación. El factoraje es una opción más de financiamiento, por lo que es importante que te asesores bien para saber si es lo que necesitas.

La línea de crédito como un seguro.

Ante la situación económica que vivimos por la pandemia, es normal que te preguntes si te conviene sacar un crédito para continuar con tu negocio. Quizá pienses que endeudarte solo te traerá problemas y eso será verdad si no lo adquieres de forma responsable. Entonces, ¿cómo tener un crédito que te convenga? Hoy, la clave es determinar cuánto es lo que puedes pagar. Si después de optimizar tu operación, recortar gastos, obtener apoyo de tu proveedor y cualquier otra acción, consigues tener un excedente de efectivo mensual entonces busca un crédito que puedas pagar con ese dinero. Recordemos que en este tiempo el principal objetivo como empresario es que tu negocio tenga liquidez. Así que para que un crédito te convenga deberás invertirlo de forma que genere más efectivo en un corto plazo. Por ejemplo, comprando materias primas o mercancía. Otro punto de vista que pocas veces tenemos presente, es que una línea de crédito puede funcionar como un seguro para tu empresa. Muchas instituciones financieras, como las sofomes te permiten abrir líneas de crédito sin costo y solo te cobran las comisiones e intereses que corresponda a la disposición de efectivo que hagas. Así que aunque ahora no requieras usar el dinero, puedes realizar tu trámite para mantener líneas abiertas (que no te cuesten) con el fin de tenerlas a la mano cuando las necesites.

Sácale provecho a tus propiedades a través de un préstamo con garantía.

Es común que en un crédito tradicional, durante la evaluación, la institución financiera ponga especial atención en los flujos de efectivo del solicitante. Sin embargo, ante la pandemia es de esperarse que estos se vean reducidos.
«En el escenario económico actual, donde nadie tiene certeza de qué va a pasar, los flujos de efectivo se convierten en algo muy difícil de asegurar.»
Adolfo González.
Por lo tanto, un instrumento del que pueden hacer uso los empresarios que se encuentran en esa situación, es el préstamo con garantía del cual existen diversos tipos. En todos los casos, una garantía tiene como objetivo asegurar el cumplimiento de un compromiso. Dependiendo de la cantidad de dinero que quieras solicitar será el tipo de préstamo al que deberás recurrir. Si tu empresa no tiene recursos de su propio flujo de negocio y requiere una cantidad importante para continuar, el crédito podría ser respaldado por medio de bienes inmuebles como casas, edificios y terrenos. La entidad financiera te dará las condiciones para que la propiedad pueda aplicar. El Sr. Ricardo Madrazo nos platica otro mecanismo que utilizan en Cualli, consiste en dar un crédito sobre propiedades que saldrán a la venta. Por ejemplo, si quieres vender tu casa te pueden adelantar el 25% de su valor, así obtienes un recurso temporal y no pagas nada hasta que no se venda. De esa forma, la fuente de repago es tu misma propiedad.
«Los bienes son para subsanar los males».
Recuerda que cada entidad financiera tiene sus propias políticas y criterios de negocio. Algunas te ofrecerán este producto aún si tu historial de crédito no es óptimo, otras podrán pedir que el valor de la garantía sea dos o más veces el monto del crédito, también podría llevarse a cabo a través de un contrato fiduciario, entre otras condiciones.

El arrendamiento como inversión.

De forma simple, podemos explicar el arrendamiento así: una entidad financiera compra el bien que tú necesitas, te otorga su uso durante un plazo acordado bajo un plan de rentas y al terminar puede darte la opción de devolver el bien o quedártelo pagando el valor residual. De esa forma puedes rentar vehículos, maquinaria, mobiliario, tecnología y cualquier otro activo que necesites para tu operación. Como producto financiero, sus grandes beneficios son poder adquirir bienes costosos sin tener que realizar un fuerte desembolso de dinero y reducir la carga fiscal de tu empresa deduciendo todas tus rentas. Ante la crisis por pandemia, además de tomar en cuenta los beneficios antes mencionados, contratar un arrendamiento debe evaluarse desde el punto de vista de inversión, es decir, que genere un adicional. Por ejemplo, para un despacho contable arrendar un auto no le producirá un ingreso explícito, así que no podría tomarse como inversión. En cambio, para un negocio de servicio de paquetería que ha tenido un incremento en la demanda, arrendar más camionetas podría significar una buena inversión a corto plazo, pues aumentará su capacidad y mejorará sus tiempos de entrega. Existen diversos esquemas de arrendamiento, otro de ellos es el lease back.
«Debe haber algunas fábricas con equipos que fueron comprados y hoy pudieran acceder a arrendamientos para poder tener liquidez.»
Ricardo Madrazo.

¿Cómo funciona el lease back?

«Consiste en que la empresa vende alguno de sus activos productivos a una entidad financiera, esta le paga el precio pactado y después se lo da en renta a la empresa bajo un contrato. De esta forma, al vender el activo la empresa se hace de una liquidez importante en ese momento y al tomar la opción de arrendamiento puede seguir usando el equipo y realizar cómodos pagos de rentas para mantener sus flujos de efectivo.»
Gerardo López N.
Dependiendo del giro de tu negocio puede ser conveniente o no algún esquema de arrendamiento. Es muy importante que tengas en cuenta lo siguiente:
«El arrendamiento no se puede prepagar sobre saldos insolutos a diferencia de un crédito que puede liquidarse por anticipado, son dos instrumentos financieros muy diferentes.»
Moisés Gené A.
Si decides optar por algún producto de arrendamiento asegúrate de entender muy bien los términos y condiciones del contrato para no tener inconvenientes y que de verdad resulte beneficioso.

Conclusión

Antes de implementar cualquiera de las 10 formas para conseguir dinero durante la pandemia, conoce bien la situación actual de tu empresa, toma en cuenta:
  • El giro o actividad. ¿Es post-Covid?, ¿vale la pena seguir invirtiendo o será mejor trabajar en un proyecto más viable?
  • El modelo de negocios. ¿Se adapta a la actualidad o necesito modificar algo?
  • El personal y los recursos de los que dispones ¿Qué requiero y qué no?
  • Su estructura operativa. ¿Mis procesos son los óptimos?, ¿cómo mejorarlos?
  • La afectación económica que está teniendo a causa de la pandemia. ¿Cómo van mis ingresos y gastos?
  • Los cambios del público al que se dirige. ¿Cómo han modificado sus hábitos de consumo?
  • Las disposiciones o restricciones de las autoridades. ¿Cómo afectan a mi empresa?
Es importante que todas las decisiones que tomes vayan alineadas con tu plan de negocios. Renuévalo si es necesario pero siempre tenlo a la mano, te ayudará a no perder de vista tus objetivos. Si aún no tienes el tuyo, hoy es un buen día para hacerlo.

LA RESPONSABILIDAD DEL FIDUCIARIO

Cuando en 1995 mi amigo Jairo me dijo que estaban buscando a alguien para trabajar en el área comercial de una fiduciaria y que si quería participar en ese proceso, le pregunté: ¿qué hace una fiduciaria? Los cargos que había tenido hasta ese momento no habían tenido relación con esta industria y menos con áreas comerciales; él me dijo “fresco que es para trabajar conmigo”.

La entrevista fué en el edificio de un banco muy importante, en una oficina muy bonita. Unos días después mi amigo me llamó y me contó que había pasado y que fuera a realizar el proceso de vinculación.

El primer día me presentaron a la Dra. Stella Presidente de la compañía. Aún recuerdo sus palabras, ella me dijo “Bienvenido y que aprenda…”. Esas mismas palabras las he utilizado muchas veces en mi vida como fiduciario, siempre que llegaba alguna persona nueva a trabajar o no conmigo y tenía oportunidad de presentarme les decía “Bienvenido y que aprenda…”.

En su momento no entendí el sentido de esas palabras, ¿que aprenda? ¿que será lo que tengo que aprender? Yo suponía que este trabajo sería igual que los otros administrativos que había tenido hasta ese momento, donde se aprende lo que se debe hacer y luego lo mismo.

Desde ese momento comenzó mi proceso de formación en fiducia, el cual luego de 25 años puedo decir con certeza: no he acabado. Se aprende todos los días y de igual forma se comparte ese conocimiento.

Durante este tiempo he hecho muchos amigos, he visto el progreso de muchas personas y de muchas empresas, y he ayudado de alguna u otra forma al crecimiento de esta industria. Todo eso hace que esté altamente agradecido con mi amigo Jairo por haberme enganchado en este negocio y del cual ahora vivo como gerente de Be Trust, mi empresa de consultoría dedicada a prestar servicios a la industria fiduciaria.

Una de las cosas más difíciles que me costó aprender y que a mi juicio debe ser lo primero que se le explique a quienes laboren en una fiduciaria o en una sección que administre fideicomisos, fue el identificar y entender la responsabilidad que el fiduciario adquiere cuando se ofrecen servicios y administran negocios fiduciarios. 

Si nos remontamos al inicio de fiducia en el mundo, la responsabilidad del fiduciario nace con la esencia misma del negocio, cuando en el derecho romano se le otorgaba al fiduciario la responsabilidad del buen cumplimiento de las actividades asignadas, de acuerdo con la voluntad de quien confío en él. 

La responsabilidad, como muchas cosas que existen y no vemos, es algo difícil de identificar y por lo mismo de cuantificar, y si se decide trabajar en esta industria hay que esforzarse por adquirir la habilidad de identificarla, esta le servirá mucho para la toma de decisiones en la vida de un fiduciario. 

Como lo indique, la responsabilidad es difícil de identificar y de cuantificar, puesto que tiene un grado de subjetividad que depende mucho de la cultura propia de cada administrador fiduciario, de la forma de ver y analizar los riesgos así como de la propia estructura organizacional con que se decida administrar los fideicomisos. Sin embargo las diferentes legislaciones dan las premisas básicas respecto de la responsabilidad del fiduciario, como por ejemplo indicando que debe actuar como un buen hombre de negocios o indicando que la responsabilidad del fiduciario va hasta la culpa leve en el desarrollo de su gestión, por lo cual es importante realizar una interpretación adecuada por parte de la administración de la entidad para determinar el alcance real de esta obligación legal. 

Alguien de forma desprevenida podría pensar que una fiduciaria es como un outsourcing que se encarga de hacer pagos, nada mas lejos de esa realidad. Algunos clientes desestiman la responsabilidad, llevando al fiduciario a medir su gestión por temas netamente operativos como el número de pagos, los informes, los viajes, etc., de esta forma incorporan dentro de los contratos la responsabilidad legal del fiduciario pero no pagan por ella.

La responsabilidad se mide al momento de estructurar los negocios fiduciarios, para lo cual se debe identificar con claridad cuál es la finalidad que tiene el cliente de hacer un negocio, qué tipo de negocio necesita, quiénes intervienen en el mismo y conocer e identificar detalladamente las actividades y el alcance de las mismas. De esta forma se analizarán los riesgos que el negocio tiene y la responsabilidad que su administración conlleva.

Cuando se analizan los laudos arbitrales o los fallos de las cortes en los cuales las fiduciarias se encuentran involucradas, se observa que los árbitros o jueces sustentan sus decisiones en la responsabilidad que el fiduciario tiene, incluso en ocasiones yendo más allá de lo que se pensaba respecto del negocio fiduciario, ese es el criterio de las personas.

Por ejemplo en Colombia a partir de 2016 la circular 024 le impone a las fiduciarias que incursionen en negocios inmobiliarios la obligación de evaluar, valorar y verificar que se encuentren dadas las condiciones técnicas, financieras y jurídicas para que el proyecto llegue a término, antes de permitir que los constructores dispongan de los recursos de los futuros compradores. De igual forma le impone las mismas obligaciones a la fiduciaria en cuanto que el constructor o promotor del proyecto cumpla con unos niveles mínimos de solvencia, capacidad técnica, administrativa y financiera.

Como vemos, la responsabilidad del fiduciario va más allá de ser un simple administrador de recursos y de registro de transacciones. La responsabilidad implica cada vez más un conocimiento técnico de los negocios en los cuales es administrador o incluso propietario de bienes, buscando que cuando existan terceros o beneficiarios que de alguna forma participan en el negocio, se les brinde seguridad por la participación de un fiduciario.

Con este artículo busco que los responsables de los negocios fiduciarios, y en particular aquellos que llevan poco en esta industria, tengan en cuenta que la responsabilidad del fiduciario es real, que debe ser evaluada, cuantificada y cobrada, y que es uno de los conceptos más importantes en la administración de negocios fiduciarios y lo que en realidad genera más valor para los clientes.

Andres Castañeda Monroy

Gerente Be Trust
Colombia

Como conseguir Liquidez a través de la reestructuración de financiamientos

Autor: Sergio Aquiles Contreras M.

 

La reestructuración de pasivos financieros (reestructurar significa modificar la estructura), es el buscar el cambio de un pasivo no favorable por otro más favorable, cambiando las condiciones principales de un financiamiento, que son: El plazo, La tasa de interés y las condiciones de pago (frecuencia y montos de pago de capital e intereses) con la finalidad de conseguir la liquidez necesaria para seguir operando el negocio y poder pagar las obligaciones en tiempo y forma sin asfixiar el flujo de efectivo.

¿Cuándo es necesaria una reestructuración de pasivos financieros?:

Las principales causas de la reestructuración son:

 
  • Disminución importante de los ingresos de las empresas por caída de las ventas.

  • Incremento considerable de los costos.

  • Cambio importante en la economía del país.

  • Aumento del costo del dinero traducido alza de las tasas de interés cuando el contrato del crédito se hizo en la modalidad de interés variable.

  • Devaluación de la moneda si el contrato y la disposición de los recursos se realizó en moneda extranjera.

  • Cambios en la composición accionaria de la empresa

Si se presentan alguno (s) de los factores o (todos) y comprendemos que la operación de la empresa no va a tener la capacidad de pago para cumplir sus compromisos financieros la mejor decisión que se debe tomar es con la mayor anticipación posible, es acudir bien asesorado tanto financieramente como legalmente ante los acreedores con un plan de pagos a través de una Reestructura formal de Pasivos Financieros.

Para llevar a cabo esto se deben realizar análisis y estudios que proyecten la situación financiera de la empresa en el corto y mediano plazo para determinar la capacidad de pago y así definir cuál debe ser la propuesta de reestructuración de los pasivos de la compañía.

 
 

Foto: freepik

 

Servicios de Reestructuración de Pasivos a través de TMSourcing.

Si usted está interesado en un diagnóstico de sus pasivos financieros, primero a través de una breve entrevista, se procede a intercambiar información y si hay un acuerdo preliminar se procede a la contratación de prestación de servicios para realizar una asesoría financiera y legal para encontrar de manera conjunta el tipo de Reestructura adecuada bajo las circunstancias de cada empresa y acreedor (es) financieros con un “traje a la medida”.

 

Esto será en función la capacidad de pago estimada con los flujos proyectados de la operación del negocio y con ello hacer una propuesta de valor en donde se aprecie la disminución de la carga financiera y a su vez indagar el uso de posibles garantías adicionales a las contratadas si la capacidad de pago es pobre o apretada.

 

RESUMEN PROFESIONAL

Más de 30 años en el medio financiero, en áreas de análisis de crédito corporativo y deuda pública, evaluación de proyectos de inversión y recuperación de cartera y en promoción de instrumentos de captación y colocación, tanto bancaria como bursátil especializándome en estructuración de créditos con fuente de repago en organismos públicos y privados, diseño de portafolios y segmentación del mercado, así como también análisis de riesgo y recuperando la cartera derivada, aún en casos deteriorados o en proceso jurídico así como la administración y dirección de equipos de negocios, seguimiento y desarrollo de los mismos.

 
 

Contingencia Judicial

como consecuencia de las contingencias de salud y económica provocadas por el COVID19

 

Autor: José Luis Hernández Armenta, Mediador Privado 581 CDMX.

 

Todas las crisis tanto de salud, como sociales y económicas tienen su reflejo inmediato en el aumento de los conflictos o litigiosidad, esta crisis que se avecina ocasionará un colapso judicial mucho peor que el sanitario, pues va a incidir en un sin número de juicios, en un país que no es líder en la solución expedita de las controversias judiciales.

 

Por lo que es previsible una pandemia conflictual, con lo que no podrán darse abasto los Tribunales, al menos los de la CDMX.

 

Afortunadamente, la solución está en manos del propio Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, pues para resolver esta pandemia litigiosa no es necesario “imprescindiblemente” de los jueces ni de llegar a los Juzgados; toda vez que existe el Centro de Justicia Alternativa para resolver conflictos, utilizando la mediación, a través de los mediadores públicos y privados.

 
 
Foto: freepik

Pues ha quedado demostrado, que la mediación con un medio alternativo de solución de conflictos, puede resolver litigios antes de convertirlos en un caso judicial, o bien una vez judicializado.

 

Los acuerdos obtenidos ante un mediador poseen la misma eficacia que la sentencia de un Juez.

 

En estos días en la gran mayoría de los países que sufrieron la pandemia del COVID-19, sus Tribunales han expedido normas y acuerdos urgentes para llevar a cabo las audiencias virtuales o remotas; todos ellos para volver a la “nueva normalidad”, o mejor dicho la nueva realidad, en la que no solo se debe tomar medidas preventivas para evitar contagio, en los Juzgados o las salas de audiencia, sino que ahora se deben tomar medidas urgentes para continuar prestando el servicio público de acceso a la Justicia, evitando en la medida de lo posible el colapso judicial cuando se acabe el confinamiento y se reanuden los plazos procesales suspendidos, por la cantidad de demandas que se van a presentar y que invariablemente sobrepasan si no se implementan medidas de forma inmediata.

 

A fin de evitar el “tsunami” y la eventual sepultura de los juzgados, es imperiosa la necesidad de acuerdos por parte de los Tribunales para contener el colapso de forma inminente y no mediante al establecimiento de medidas paliativas, ya que sería igual a poner sacos de arena para contener una ola de magnitudes gigantescas; es necesario establecer medidas permanentes para que en el futuro no se tenga que volver a replantear una solución en un escenario similar.

 

Una de las propuestas viables y con mayor fuerza, es señalar como un requisito de procedibilidad, que previo a la presentación de una demanda se agote la mediación, ya sea pública o privada, con ello, además de liberar de carga inmediata de la Oficialía de partes del Tribunal, se estaría salvaguardando y realmente otorgando el beneficio de la mediación como un derecho humano al alcance de todos los gobernados; no como sucede ahora que tiene la misma suerte que la triste figura de la conciliación, que procesalmente nunca ha podido dar frutos de eficacia, para evitar que los juicios se alarguen y entorpezcan la efectiva aplicación de la justicia.

 

Ya incluso en la situación actual, los abogados y los mediadores podemos aportar algo útil a la sociedad, sin salir de casa y cumpliendo con el teletrabajo, aconsejando y ayudando a los clientes para que intenten llegara acuerdos en aquellos casos que están pendientes de acudir a la vía judicial o en los que estén ya judicializados aunque actualmente suspendidos en juzgados y tribunales.

 

En el ámbito de la mediación, la Ley de Justicia Alternativa para el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (hoy Ciudad de México) prevé expresamente que la mediación pueda llevarse a cabo por medios electrónicos; mencionándose dentro de ellos, las videoconferencias, el correo electrónico, la telefonía fija y móvil, así como cualquier otro medio de comunicación no presencial de la mediación.

 

Con esto queda claro, que no se requiere de ninguna reforma legal para utilizar dichos medios electrónicos en la actualidad; pues dentro del principio de voluntariedad, y flexibilidad que rigen a la mediación, las partes podrían establecer un sinnúmero de mecanismos para que su voluntad sea respetada y plasmada en el Convenio respectivo.

 

Estos días de confinamiento y trabajo en casa, debe servirnos para reflexionar y hacer propicia la negociación o la mediación, no solo porque los clientes se encuentran en casa, sino porque tienen tiempo y en algunos casos hasta ganas de hablar y dialogar; es muy probable que muchos de nuestros clientes hayan entendido lo valioso que es el tiempo y quieran dejar de “litigar” con sus excónyugues, hermanos, socios, acreedores, etc.

 

Por otro lado, la situación económica que se avecina ha modificado las circunstancias en las que se celebraron los contratos o establecieron relaciones comerciales, mismas que tendrán que modificarse y adecuarse para tener una fecha cierta de sus nuevas obligaciones o plazos de espera, lo que no es factible es dejar toda la carga a los jueces para que ellos lo resuelvan y eleven a sentencia, cuando se tiene una herramienta eficaz, para resolver estos conflictos de forma expedita y menos costosa: LA MEDIACIÓN.

 

Dado que la procuración de justicia sigue siendo una actividad esencial, los mediadores podemos aportar algo positivo a muchas personas, sin movernos de casa podemos ayudar a resolver conflictos de forma amistosa y contribuir a que el confinamiento sirva para desprendernos de algunas cargas que nos provocan y de paso reducir el estrés.

 

¡Más Mediación, menos conflictos!

La propiedad fiduciaria

Autor: Miguel Pacheco Pérez Tello.

 

En materia fiduciaria, un tema muy discutido y controversial es el de la propiedad fiduciaria, ya que este elemento tan importante, incluso desde el punto de vista jurídico y fiscal, uno de los más importantes.

 

Cuando se constituye un fideicomiso, en términos del artículo 381, de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, el fideicomitente transmite a una institución fiduciaria la propiedad o la titularidad de uno o más bienes o derechos, según sea el caso, para ser destinados a fines lícitos y determinados, encomendando la realización de dichos fines a la propia institución fiduciaria.

 

Dado lo anterior, los bienes que se transmiten a la institución fiduciaria quedan en un patrimonio distinto al del fideicomitente; sin embargo, el fideicomitente sólo podría desprenderse totalmente de ese patrimonio si el fideicomiso se hiciera de manera irrevocable y designando a un fideicomisario distinto del fideicomitente.

 

En ese sentido, debemos entender que si bien el fideicomitente transmite los bienes al fideicomiso y, para esos efectos, es la institución fiduciaria la poseedora o propietaria de esos bienes, el fideicomitente conserva la propiedad de los derechos que tiene de que esos bienes y que le sean reintegrados o revertidos.

 

Es así que el tema de la propiedad fiduciaria comienza a tener aspectos jurídicos que de acuerdo con la legislación tienen visos de lagunas, que incluso doctrinalmente pueden ser de difícil interpretación.

 

Pongamos el caso de un fideicomitente que transmite un terreno a un fideicomiso para que se lleve a cabo el desarrollo de un condominio. El terreno, en este supuesto, pasa a propiedad fiduciaria, para que se construya el condominio se tiene que designar a una persona que pudiera ser el constructor o desarrollador del edificio como depositario, dándole la posesión de dicha propiedad para que pueda realizar la construcción respectiva.

 

Sucede normalmente que uno de los fines del fideicomiso, es el de que una vez terminada la construcción se enajenen, previa la constitución del régimen de condominio, las unidades inmobiliarias, que pueden consistir en locales comerciales, oficinas o departamentos habitacionales.

 
 
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También es común que se considere que quien va a llevar a cabo la enajenación de los inmuebles sean los propios fideicomitentes, esto para evitar que el fideicomiso realice actividades empresariales y, en consecuencia, la fiduciaria adquiera obligaciones fiscales en términos de la Ley del Impuesto Sobre la Renta.

 

De ahí que nace la inquietud respecto de quién es la persona que puede enajenar los inmuebles, pues quien tiene la propiedad (fiduciaria) es la fiduciaria. En ese entendido, se puede decir que la única persona que puede llevar a cabo la comercialización y enajenación de las unidades inmobiliarias es precisamente la fiduciaria, pues nadie puede vender lo que no posee.

 

No obstante lo anterior, si bien en ese momento la propiedad la ostenta la fiduciaria, el fideicomitente puede llevar a cabo la comercialización de los inmuebles, prometiendo llevar a cabo la venta una vez que se hayan terminado de construir, a través de contratos de promesa de compraventa, en la que se comprometa a vender a un promitente comprador el bien inmueble, teniendo en cuenta que sólo puede ceder sus derechos de fideicomitente y que la fiduciaria debe acudir a la firma de la escritura de enajenación del inmueble, para transmitir la propiedad a un tercero.

 

Otro aspecto que muchas personas pretenden al transmitir a un fidecomiso la propiedad de bienes, es por el hecho de resguarda la propiedad y, en caso de una situación de embargo, dichos bienes no podrían ser embargados; sin embargo, si bien es cierto que los bienes que se encuentran en propiedad fiduciaria no pueden ser embargados, lo cierto es que los derechos de fideicomitente si pueden llegar a ser embargados, pues estos también representan una propiedad del fideicomitente.

 

Para efectos fiscales, el Código Fiscal de la Federación señala en su artículo 14, que se entiende por enajenación de bienes, la que se realiza a través del fideicomiso, en los siguientes casos:

 
  1. En el acto en el que el fideicomitente designe o se obliga a designar fideicomisario diverso de él y siempre que no tenga derecho a readquirir del fiduciario los bienes.

  2. En el acto en el que el fideicomitente pierda el derecho a readquirir los bienes del fiduciario, si se hubiera reservado tal derecho.

La cesión de los derechos que se tengan sobre los bienes afectos al fideicomiso, en cualquiera de los siguientes momentos:

 
  1. En el acto en el que el fideicomisario designado ceda sus derechos o dé instrucciones al fiduciario para que transmita la propiedad de los bienes a un tercero. En estos casos se considerará que el fideicomisario adquiere los bienes en el acto de su designación y que los enajena en el momento de ceder sus derechos o de dar dichas instrucciones.

  2. En el acto en el que el fideicomitente ceda sus derechos si entre éstos se incluye el de que los bienes se transmitan a su favor.

 

Es importante mencionar que la fiduciaria en ningún caso obtiene beneficios por llevar a cabo los fines del fideicomiso, sino únicamente por la administración del mismo, en virtud de la obtención de sus honorarios, pero nunca participa de los frutos que derivan de la propiedad fiduciaria.

La responsabilidad del Fiduciario

Autor: Andrés Castañeda Monroy, Gerente Be Trust – Colombia.

 

Cuando en 1995 mi amigo Jairo me dijo que estaban buscando a alguien para trabajar en el área comercial de una fiduciaria y que si quería participar en ese proceso, le pregunté: que hace una fiduciaria?, los cargos que había tenido hasta ese momento no habían tenido relación con esta industria y menos con áreas comerciales, él me dijo “fresco que es para trabajar conmigo”.

 

La entrevista fue en el edificio de un banco muy importante, en una oficina muy bonita, unos días después mi amigo me llamó y me contó que había pasado y que fuera a realizar el proceso de vinculación.

 

El primer día me presentaron a la Dra. Stella Presidente de la compañía, aún recuerdo sus palabras, ella me dijo “Bienvenido y que aprenda…”, esas palabras las he utilizado muchas veces en mi vida como fiduciario, siempre que llegaba alguna persona nueva a trabajar o no conmigo y tenía oportunidad de presentarme les decía “Bienvenido y que aprenda…”.

 
 

Foto: freepik

En su momento no entendí el sentido de esas palabras, que aprenda? Que será lo que tengo que aprender? Yo suponía que este trabajo sería igual que los otros administrativos que había tenido hasta ese momento, donde se aprende lo que se debe hacer y luego lo mismo…

 

Desde ese momento comenzó mi proceso de formación en fiducia, el cual luego de 25 años puedo decir con certeza no he acabado, se aprende todos los días y de igual forma se comparte ese conocimiento.

 

Durante este tiempo he hecho muchos amigos, he visto el progreso de muchas personas y de muchas empresas y he ayudado de alguna u otra forma al crecimiento de esta industria, todo eso hace que este altamente agradecido con mi amigo Jairo por haberme enganchado en este negocio y del cual ahora vivo como gerente de Be Trust, mi empresa de consultoría dedicada a prestar servicios a la industria fiduciaria.

 

Una de las cosas más difíciles que me costó aprender y que a mi juicio debe ser lo primero que se le explique a quienes laboren en una fiduciaria o en una sección que administre fideicomisos, fue el identificar y entender la responsabilidad que el fiduciario adquiere cuando se ofrecen servicios y administran negocios fiduciarios.

 

Si nos remontamos al inicio de fiducia en el mundo, la responsabilidad del fiduciario nace con la esencia misma del negocio, cuando en el derecho romano se le otorgaba al fiduciario la responsabilidad del buen cumplimiento de las actividades asignadas, de acuerdo con la voluntad de quien confío en él.

 

La responsabilidad, como muchas cosas que existen y no vemos, es algo difícil de identificar y por lo mismo de cuantificar, y si se decide trabajar en esta industria hay que esforzarse por adquirir la habilidad de identificarla, esta le servirá mucho para la toma de decisiones en la vida de un fiduciario.

 

Como lo indique, la responsabilidad es difícil de identificar y de cuantificar, puesto que tiene un grado de subjetividad que depende mucho de la cultura propia de cada administrador fiduciario, de la forma de ver y analizar los riesgos así como de la propia estructura organizacional con que se decida administrar los fideicomisos.

 

Sin embargo las diferentes legislaciones dan las premisas básicas respecto de la responsabilidad del fiduciario, como por ejemplo indicando que debe actuar como un buen hombre de negocios o indicando que la responsabilidad del fiduciario va hasta la culpa leve en el desarrollo de su gestión, por lo cual es importante realizar una interpretación adecuada por parte de la administración de la entidad para determinar el alcance real de esta obligación legal.

 

Alguien de forma desprevenida podría pensar que una fiduciaria es como un outsourcing que se encarga de hacer pagos, nada mas lejos de esa realidad, algunos clientes desestiman la responsabilidad, llevando al fiduciario a medir su gestión por temas netamente operativos como el número de pagos, los informes, los viajes, etc., de esta forma incorporan dentro de los contratos la responsabilidad legal del fiduciario pero no pagan por ella.

 

La responsabilidad se mide al momento de estructurar los negocios fiduciarios, para lo cual se debe identificar con claridad cuál es la finalidad que tiene el cliente de hacer un negocio, qué tipo de negocio necesita, quienes intervienen en el mismo y conocer e identificar detalladamente las actividades y el alcance de las mismas, de esta forma se analizarán los riesgos que el negocio tiene y la responsabilidad que su administración conlleva.

 

Cuando se analizan los laudos arbitrales o los fallos de las cortes en los cuales las fiduciarias se encuentran involucradas, se observa que los árbitros o jueces sustentan sus decisiones en la responsabilidad que el fiduciario tiene, incluso en ocasiones yendo más allá de lo que se pensaba respecto del negocio fiduciario, ese es el criterio de las personas.

 

Por ejemplo en Colombia a partir de 2016 la circular 024 le impone a las fiduciarias que incursionen en negocios inmobiliarios la obligación de evaluar, valorar y verificar que se encuentren dadas las condiciones técnicas, financieras y jurídicas para que el proyecto llegue a término, antes de permitir que los constructores dispongan de los recursos de los futuros compradores, de igual forma le impone las mismas obligaciones a la fiduciaria en cuanto que el constructor o promotor del proyecto cumpla con unos niveles mínimos de solvencia, capacidad técnica, administrativa y financiera.

 

Como vemos la responsabilidad del fiduciario va más allá de ser un simple administrador de recursos y de registro de transacciones, la responsabilidad implica cada vez mas un conocimiento técnico de los negocios en los cuales es administrador o incluso propietario de bienes, buscando que cuando existan terceros o beneficiarios que de alguna forma participan en el negocio, se les brinde seguridad por la participación de un fiduciario.

 

Con este artículo busco que los responsables de los negocios fiduciarios, y en particular aquellos que llevan poco en esta industria, tengan en cuenta que la responsabilidad del fiduciario es real, que debe ser evaluada, cuantificada y cobrada y que es uno de los conceptos más importantes en la administración de negocios fiduciarios y lo más importante que en realidad genera valor para los clientes.