La incorporación de la IA en la estructuración fiduciaria 

Por Claudia Sejas

 

La revolución tecnológica y el boom del uso de la inteligencia artificial (IA) están redefiniendo la forma en que se conciben, diseñan y operan los fideicomisos en Bolivia y en el mundo. La IA ha dejado de ser un recurso experimental para convertirse en un asistente estratégico que potencia la capacidad analítica del estructurador fiduciario. Sin embargo, su incorporación exige comprender que la inteligencia artificial no reemplaza el criterio profesional ni el juicio técnico del estructurador, lo complementa. 

 

En el ámbito fiduciario, caracterizado por su complejidad jurídica, financiera, operativa y de cumplimiento normativo, la IA se presenta como una herramienta capaz de ampliar el horizonte del estructurador. Su uso permite explorar escenarios, modelar estructuras, validar supuestos y proyectar flujos con mayor rapidez, manteniendo siempre la esencia del diseño original y la finalidad económica del fideicomiso. La creatividad y la ingeniería  financiera encuentran un nuevo punto de apoyo: la capacidad de la IA para procesar grandes volúmenes de información, identificar patrones y sugerir alternativas operativas que antes requerían semanas de análisis. 

 

No obstante, cuando el diseño conceptual se traduce en la arquitectura operativa (contratos, reglamentos, matrices de riesgo, procedimientos de control, ingeniería financiera y mecanismos de cumplimiento) la intervención del experto fiduciario es fundamental e indispensable. Es en esta etapa donde surgen las consideraciones más delicadas: gestión de riesgos operativos, cumplimiento regulatorio trazabilidad documental, segregación patrimonial, gobernanza, límites fiduciarios y la correcta asignación de responsabilidades. La IA puede asistir en la generación de documentos, la revisión de contratos o la elaboración de formularios, pero no puede ni debe reemplazar la valoración fiduciaria, jurídica, prudencial y estratégica del profesional a cargo. 

 

En un contexto de avances tecnológicos acelerados, resulta esencial adoptar un enfoque reflexivo y propositivo, reconociendo que la IA facilita tareas sin sustituir los pilares fundamentales de la fiducia: la diligencia, la buena fe y, sobre todo, el principio de confianza. Un fideicomiso se configura como un instrumento diseñado a medida para cumplir una finalidad específica, demandando integridad en la información, el diseño operativo y la implementación funcional, con énfasis en la gestión integral de riesgos, el tratamiento contable adecuado y la integración informática precisa. 

 

Beneficios de la IA en la estructuración fiduciaria 

La integración de la IA reduce tiempos en etapas clave del proceso fiduciario —promoción, negociación, estructuración, formalización, administración y extinción—, enriqueciendo la calidad de los outputs sin alterar la esencia personalizada del fideicomiso. Entre los beneficios destacados se encuentran: 

 

  • Análisis de Datos Acelerado 
  • Innovación en Diseño de Estructuras  
  • Optimización en Documentos y Operaciones  
  • Gestión Avanzada de riesgos y compliance
  • Análisis de Datos Acelerado: La IA procesa datos normativos, contractuales y sectoriales con rapidez, facilitando la comparación de escenarios y la identificación de patrones en cadenas productivas complejas. Por ejemplo, en fideicomisos orientados a actividades productivas permite mapear fluctuaciones de mercado, variaciones en tasas de interés o diferenciales cambiarios, integrando datos de fuentes múltiples para un análisis preliminar. 
  • Innovación en Diseño de Estructuras: En proyectos innovadores, como fideicomisos para tokenización de activos —donde flujos futuros de exportación se representan en tokens digitales sobre blockchain—, la IA sugiere estructuras preliminares, mecanismos de aseguramiento y flujos operativos. Esto estimula la creatividad, considerando riesgos emergentes derivados de transformaciones tecnológicas o ambientales, que, en una investigación tradicional, tomaría tiempo su desarrollo. 
  • Optimización en Documentos y Operaciones: Mejora la elaboración de cláusulas contractuales, reglamentos y formularios, incorporando perspectivas de riesgos operativos, legales y reputacionales. En el tratamiento contable, la IA puede asistir en la parametrización inicial de cuentas de orden (por ejemplo, 880/980 para fideicomisos públicos en Bolivia, conforme al Manual de Cuentas ASFI), generando simulaciones de estados financieros independientes. Asimismo, se aprovecha el lenguaje LaTeX para análisis financieros en riesgos operativos, como el cálculo de volatilidad en inversiones facilitando la integración al sistema informático de la entidad fiduciaria. 
  • Gestión avanzada de riesgos y compliance: Ofrece análisis cruzados sobre vulnerabilidades inherentes a la administración fiduciaria, como riesgos de mercado (fluctuaciones en liquidez), legales (incumplimiento normativo), reputacionales (publicidad negativa), emergentes (cambios demográficos o tecnológicos) y operativos (fallas en procesos o tecnología). Permite simular impactos en materia de compliance, trazabilidad operativa y segregación patrimonial, optimizando diseños híbridos entre estructuras tradicionales y digitales. Todo ello bajo alineamiento estricto con el marco normativo aplicable en prevención de legitimación de ganancias ilícitas y financiamiento al terrorismo, así como con las obligaciones establecidas por la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF), incluyendo debida diligencia, monitoreo transaccional, reportes regulatorios y controles reforzados conforme al riesgo inherente del modelo fiduciario a estructurar. 

 

Estos beneficios posicionan a la IA como un catalizador para la eficiencia, permitiendo enfocarse en la finalidad fiduciaria y la protección de intereses, sin recetas fijas, ya que el análisis depende del tamaño de la entidad, sus políticas internas y el nicho de mercado. 

 

Limitaciones y riesgos de la incorporación de IA en procesos de estructuración de fideicomisos  

A pesar de su potencial, la IA presenta limitaciones que demandan una mitigación proactiva, alineada con las buenas prácticas de Basilea I y II para la gestión integral de riesgos —identificación, medición, control y monitoreo— antes, durante y después de la estructuración. No existe una receta fija; el enfoque debe adaptarse al contexto fiduciario: 

 

  • Imprecisión en aspectos normativos: En la práctica profesional, la IA aún muestra debilidades significativas al citar con exactitud artículos, numerales y disposiciones regulatorias como leyes, decretos supremos reglamentos etc. Aunque la IA puede aproximarse, no reemplaza la lectura directa, interiorización, interpretación y contraste con los documentos oficiales para evitar sanciones o demandas. Mientras no exista una infraestructura legal estructurada —un repositorio normativo integral y actualizado del cual la IA pueda aprender con precisión— persistirá un margen de error que expone al estructurador a riesgos de incumplimiento, sanciones o controversias. Esta brecha convierte la normativa en un ámbito donde la intervención humana continúa siendo indispensable. 
  • Extracción de datos irrelevantes o inadecuados: Si las consultas no son refinadas, genera outputs que no corresponden al negocio fiduciario específico, lo que se resuelve mediante prompts profesionales, diversificación en el «pool» de herramientas y un «double check» exhaustivo de todos los outputs para validar precisión, relevancia y alineación con la normativa vigente. 
  • Riesgos de sobre confianza, privacidad y exposición operativa: La principal amenaza radica en delegar decisiones críticas, comprometiendo la responsabilidad fiduciaria y exponiendo a riesgos reputacionales o emergentes. Adicionalmente, las interacciones pueden revelar datos sensibles (cadenas productivas, estructuras contractuales), por lo que se recomienda entornos seguros, cuidar la información confidencial real y sopesar decisiones de controlar, cubrir o asumir riesgos, vinculando esto al gobierno corporativo.  

 

En ese sentido, mientras no exista una IA entrenada sobre infraestructura normativa y contractual propia, y con control total de datos, el uso de IA seguirá teniendo un vacío estructural en materia de confidencialidad y precisión normativa. Ese vacío no se elimina, se gestiona. 

La capacitación permanente en IA —incluyendo prompt engineering, análisis numéricos usando por ejemplo lenguaje LaTeX y manejo de herramientas especializadas— es esencial para mitigar estos riesgos, asegurando que la tecnología sirva como asistente y no como autoridad intelectual, preservando la diligencia y la buena fe. 

 

Perspectivas futuras: innovación en fideicomisos tokenizados y administración integral 

 

En el horizonte, la IA impulsará fideicomisos innovadores, basados en la tokenización, de todo tipo de bienes y procesos, donde el fideicomiso actúa como vehículo idóneo para segregar patrimonio y representar derechos en tokens digitales. En Bolivia, la normativa sobre criptoactivos y blockchain ha evolucionado de una prohibición (RD_BCB N°144/2020) a una habilitación progresiva, siendo clave la Resolución de Directorio N° 082/2024 del BCB (junio 2024) que levantó restricciones, permitiendo canales de pago para activos virtuales, buscando alinearse con recomendaciones de GAFILAT.  

 

Asimismo, bajo las normativas emergentes como la Circular ASFI 901/2025, que regulan activos digitales y blockchain, la IA facilitaría el diseño de contratos inteligentes, análisis de riesgos operativos y simulaciones contables, pero la esencia —confianza, personalización y operatividad funcional— dependerá siempre de la validación humana, considerando etapas fiduciarias adaptadas al tipo de negocio (administración de cartera, inversión o garantía). 

 

En los fideicomisos públicos en Bolivia, la IA no debe entenderse como un mecanismo de integración directa con sistemas estatales, sino como una herramienta estratégica para fortalecer la transparencia, la eficiencia operativa y la capacidad técnica de las estructuras fiduciarias. En este contexto, la IA puede convertirse en un catalizador para impulsar ajustes normativos alineados con la nueva visión gubernamental de “Bolivia para el Mundo y el Mundo en Bolivia”, permitiendo modernizar procesos, elevar estándares de gobernanza y proyectar modelos fiduciarios más competitivos y confiables en el ámbito internacional, sin comprometer la segregación patrimonial ni la autonomía técnica del patrimonio fideicomitido. 

 

La incorporación de la IA en la estructuración fiduciaria ofrece un camino transformador, equilibrando eficiencia con integridad, pero exige un enfoque propositivo que priorice la capacitación continua, la lectura de normativas oficiales y un «double check» riguroso. Preservando el core fiduciario, un instrumento a medida, basado en confianza y gestión integral de riesgos, los profesionales deben evolucionar diariamente, integrando herramientas como ChatGPT, Grok, Gemini, Copilot, Perplexity, Untlited Notebook, Claude, por mencionar algunos, para potenciar, no reemplazar, la expertise en un ecosistema económico financiero dinámico. De esta forma, se optimizan tiempos sin sacrificar la funcionalidad real ni la responsabilidad inherente a todo negocio fiduciario. 

 

 

 

 

Por Claudia Sejas Avendaño

Licenciada en Administración de Empresas con experiencia profesional de más de 17 años y especialista en Administración Fiduciaria.

La Recaudación Tributaria en México Respecto a Otros Países de América Latina y el Caribe 

Introducción 

 

La capacidad recaudatoria de un Estado determina su viabilidad para financiar servicios públicos esenciales, invertir en infraestructura y promover el desarrollo inclusivo. México, segunda economía de América Latina y miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) desde 1994, presenta una paradoja preocupante: a pesar de su desarrollo económico relativo, mantiene uno de los niveles más bajos de recaudación fiscal de la región. Este ensayo analiza comparativamente el desempeño tributario mexicano, identifica factores estructurales explicativos y propone estrategias para incrementar la eficiencia recaudatoria. 

 

  1. I. El Rezago Mexicano en Perspectiva Regional

 

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (2023) y la OCDE (2025), México recauda aproximadamente 17.7% del Producto Interno Bruto (PIB) en ingresos tributarios, contrastando dramáticamente con el promedio regional de 21.3%. Esta brecha de casi cinco puntos porcentuales representa aproximadamente 130,000 millones de dólares anuales no captados. México se ubica en los últimos lugares de América Latina, solo por encima de Guatemala con 14.0%) y Paraguay con 14.5%, y muy lejos del promedio OCDE de 33.9%. 

 

Brasil lidera con 32.0% del PIB, seguido por Jamaica con 29.0%, Argentina con 27.8%, Uruguay con 27.4%, Costa Rica con 24.9% y El Salvador con 22.8%. Países con niveles de desarrollo similares o inferiores a México, como Colombia con 22.2%, Bolivia con 23.9% y Ecuador con 20.6%, recaudan más. Esta posición es paradójica considerando que México posee un PIB per cápita superior al promedio latinoamericano, un Índice de Desarrollo Humano de 0.758 y mayor industrialización. 

 

El análisis estructural revela desequilibrios críticos. En Impuesto Sobre la Renta (ISR), México recauda 44.6% del PIB, superior al promedio regional de 29.6%. Sin embargo, en Impuesto al Valor Agregado (IVA) recauda apenas 24.2%, debajo del promedio latinoamericano de 28.5% e inferior a Barbados con 44.9%, Chile con 41.6%, El Salvador con 39.6.% y República Dominicana con 34.5%. La eficiencia del IVA mexicano es de 40%, mientras el promedio regional alcanza 57% y Chile supera con 60%. Esto se explica por la tasa cero en alimentos y medicinas, exenciones amplias, tasa reducida fronteriza del 8%, e informalidad. En impuestos sobre propiedad, México capta solo 1.7% del PIB, donde el promedio es 3.8% (OCDE, 2023). 

  1. Causas Estructurales del Rezago Tributario

 

Economía informal masiva. La informalidad laboral del 55.4% en México representa el obstáculo más crítico (INEGI, 2023). A diferencia de países centroamericanos con alta informalidad, pero economías pequeñas, México tiene una economía grande donde la informalidad genera pérdidas masivas en términos absolutos. Chile con 28% y Uruguay con 28.5% han reducido significativamente la informalidad mediante formalización progresiva, simplificación administrativa y fiscalización efectiva. Brasil, con 39% de informalidad, recauda más gracias a un sistema de seguridad social más robusto y una administración tributaria efectiva. 

 

Diseño tributario deficiente. Los gastos fiscales representan 3.5% del PIB, pero su estructura es particularmente regresiva. La tasa cero del IVA en alimentos y medicinas, aunque busca proteger a la población vulnerable, beneficia desproporcionadamente a sectores de mayores ingresos que consumen mayor volumen y valor de estos bienes. Chile ofrece un contraste instructivo: aplica IVA general del 19% con mínimas excepciones y compensa a población vulnerable mediante transferencias directas dirigidas, diseño más eficiente recaudatoriamente y más progresivo distributivamente. El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), aunque busca formalización, reduce significativamente la carga fiscal sin garantizar transición efectiva al régimen general. 

 

Federalismo fiscal disfuncional. México presenta centralización los estados recaudan apenas el 15.5%. Los municipios dependen 80-95% de participaciones federales, careciendo de incentivos para fortalecer recaudación propia (CIDE, 2022). El impuesto predial genera recursos mínimos por catastros obsoletos, valuaciones desactualizadas y falta de voluntad política. Colombia, país unitario, ha implementado descentralización más efectiva con gobiernos subnacionales recaudando 21% del total. 

 

Legado petrolero. México desarrolló dependencia histórica de ingresos petroleros que representaban 30-40% de ingresos públicos hasta los años 2000, retrasando reformas fiscales y generando una «cultura de renta petrolera» (Esquivel, 2022). Actualmente Pemex representa una carga fiscal por endeudamiento y pérdidas operativas, mientras subsidios a gasolinas y electricidad cuestan 2-3% del PIB anualmente. Chile y Uruguay construyeron sistemas eficientes sin contar con recursos petroleros significativos. 

 

Debilidad institucional relativa. El Servicio de Administración Tributaria (SAT), aunque por encima del promedio regional, está por debajo de las administraciones más efectivas. El Servicio de Impuestos Internos (SII) de Chile y la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) de Perú destacan por autonomía técnica, profesionalización extrema y estabilidad institucional. El SAT enfrenta mayor interferencia política, con cambios de dirección con cada administración sexenal, y un sistema de justicia fiscal más lento y litigioso (SAT, 2023). 

 

III. Lecciones Regionales y Propuestas para México 

 

Modelo chileno: eficiencia del IVA. Chile construyó el sistema de IVA más eficiente de América Latina mediante tasa única del 19% aplicada universalmente, con mínimas excepciones. Utiliza transferencias directas dirigidas en lugar de exenciones generalizadas. México podría implementar reforma gradual eliminando tasa cero en alimentos y medicinas, combinada con transferencias directas a los cuatro deciles de menores ingresos, incrementando recaudación en 3.5% del PIB sin afectar a población vulnerable. La implementación gradual en cinco años permitiría ajustes necesarios. 

 

Modelo uruguayo: pacto social y reforma integral. Uruguay logró en 2007 reforma tributaria integral mediante diálogo social amplio de dos años involucrando gobierno, empresarios, sindicatos, academia y sociedad civil. La reforma eliminó impuestos distorsionantes, creó el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) con estructura progresiva y vinculó explícitamente el incremento recaudatorio con mejoras específicas en servicios públicos (CEPAL, 2023). México requiere un «Gran Pacto FiscalNacional» trascendiendo el ciclo sexenal y construyendo consensos multipartidistas. La reforma del ISR debe incorporar mayor progresividad mediante nuevos tramos para ingresos superiores a cinco millones de pesos anuales, eliminación de deducciones regresivas y gravamen efectivo a ganancias de capital. 

 

Modelo brasileño: federalismo fiscal efectivo. Brasil ofrece lecciones sobre federalismo efectivo donde estados recaudan el Impuesto sobre la Circulación de Bienes y Servicios (ICMS) y municipios el Impuesto Sobre Servicios (ISS), generando corresponsabilidad fiscal real. México debe fortalecer la recaudación subnacional mediante tres estrategias: transferir potestades tributarias específicas a estados; implementar un Programa Nacional de Modernización Catastral utilizando tecnología satelital, drones y sistemas de información geográfica; y condicionar participaciones federales al esfuerzo recaudatorio propio. Estas medidas podrían incrementar la recaudación subnacional del 5% al 15% del total en diez años, generando aproximadamente 0.8% del PIB adicional. 

 

Modelo peruano: excelencia institucional. La Superintendencia de Aduanas Nacional y de Administración Tributaria (SUNAT) representa el estándar de excelencia regional basado en autonomía técnica y presupuestaria garantizada por ley, estabilidad de directivos mediante periodos fijos no coincidentes con ciclos políticos, profesionalización extrema del personal con salarios competitivos y meritocracia estricta, e innovación tecnológica continua. México debe reformar el marco legal del SAT garantizando autonomía: jefe del SAT con periodo fijo de 6-8 años no coincidente con sexenio, designado mediante proceso transparente con participación del Congreso; Consejo de Administración con participación ciudadana supervisando la gestión; y presupuesto garantizado como porcentaje mínimo de la recaudación. 

 

Modelo colombiano: formalización progresiva. Colombia ha implementado estrategias de formalización mediante regímenes simplificados que reducen gradualmente barreras. México debe mejorar RESICO incorporando mayor gradualidad: primer año solo requeriría registro y facturación electrónica sin pago de impuestos; años subsecuentes incrementarían progresivamente tasas (5%, 10%, 15%, 20%) hasta régimen general en el sexto año. Complementar con incentivos positivos: acceso preferencial a créditos bancarios y gubernamentales, seguridad social subsidiada durante primeros años, reducción drástica de trámites mediante ventanillas únicas digitales, y certificaciones de cumplimiento facilitando acceso a mercados formales. 

Conclusión 

 

México enfrenta un desafío fiscal significativo que limita su capacidad para financiar servicios públicos de calidad e invertir en infraestructura. Sin embargo, el análisis comparativo demuestra que no se trata de obstáculos insuperables. Países regionales con menores niveles de desarrollo han logrado recaudaciones superiores mediante reformas integrales, pactos sociales amplios y fortalecimiento institucional sostenido. La estrategia propuesta no se basa en crear nuevos impuestos sino en ampliar la base tributaria mediante formalización, reducir la evasión mediante tecnología, eliminar tratamientos preferenciales injustificados y fortalecer capacidad institucional. El éxito requiere tres condiciones fundamentales: voluntad política sostenida trascendiendo el ciclo sexenal; pacto social amplio vinculando el esfuerzo fiscal con mejoras tangibles en servicios públicos; y fortalecimiento institucional garantizando autonomía y profesionalización del SAT. La experiencia latinoamericana demuestra que es posible construir sistemas tributarios más eficientes, equitativos y legítimos. México tiene el potencial para lograrlo. 

 

 

 

Juan Manuel Altamirano 

Director de Ingeniería Fiduciaria 

Fideicomisos con doble blindaje: cómo las entidades fiduciarias protegen tu patrimonio y fortalecen la prevención PLD/FT 

Por Alexis Muñiz Flores 

 

Una figura patrimonial que también protege al sistema financiero 

 

Las entidades fiduciarias han dejado de ser un instrumento exclusivo para organizar y administrar patrimonio. En la actualidad, su función se ha ampliado hacia un rol más sofisticado: actuar como un mecanismo de protección financiera y de prevención frente al lavado de dinero. Su capacidad para controlar flujos, documentar decisiones y establecer límites funcionales convierte al fideicomiso en una herramienta doblemente útil: gestiona patrimonio y reduce riesgos. 

 

Los estándares internacionales —particularmente los establecidos en las Recomendaciones del GAFI— proporcionan el marco que guía a los sistemas financieros para identificar y mitigar riesgos de lavado de dinero con un enfoque basado en riesgo, fortaleciendo la supervisión y los mecanismos de información.  

 

Además, el entendimiento de las tres etapas del lavado de dinero (colocación, estratificación e integración) es indispensable para valorar cómo la estructura fiduciaria puede ayudar a frenar o bloquear cada una de ellas.  

 

Desarrollo — El fideicomiso como arquitectura de control y transparencia 

1. Gestión patrimonial con estructura, orden y trazabilidad 

 

Una entidad fiduciaria administra activos siguiendo instrucciones claras y documentadas. Esto aporta disciplina financiera, reduce conflictos, separa patrimonios y permite un control más ordenado sobre inversiones, propiedades, flujos y distribución de recursos. El valor real está en que los movimientos quedan justificados y trazables, lo que a su vez facilita revisiones y auditorías. 

 

La responsabilidad profesional de estas entidades consiste en ejecutar el contrato fiduciario con diligencia, sin sustituir la asesoría legal o fiscal del cliente. Esto implica operar bajo marcos normativos y contractuales, con estándares de transparencia y controles internos que fortalecen la seguridad jurídica del patrimonio administrado.  

 

2. PLD/FT: un enfoque basado en riesgo dentro de la figura fiduciaria 

La prevención de lavado de dinero en estructuras fiduciarias no depende solo de controles aislados, sino de una metodología de riesgo que permita identificar clientes, beneficiarios, actividades y movimientos que representen posibles amenazas. 

 

Las guías del Comité de Basilea subrayan elementos como: 

 

  • Una adecuada gobernanza 
  • La identificación del beneficiario final 
  • Sistemas de monitoreo efectivos 
  • La capacidad para reportar operaciones inusuales 

 

Estos componentes son esenciales para cualquier entidad que administre recursos y desee mantener un programa sólido de cumplimiento.  

En México, la CNBV también impulsa metodologías de evaluación de riesgo que ayudan a los sujetos obligados a estructurar controles alineados con la naturaleza de sus operaciones.  

 

3. Las tres etapas del lavado de dinero y cómo el fideicomiso las puede mitigar 

 

Las etapas del lavado de dinero son ampliamente reconocidas a nivel internacional: 

 

Etapa 1: Colocación — impedir la entrada de recursos de origen dudoso 

En esta fase el delincuente intenta ingresar dinero ilícito al sistema financiero. La fiduciaria ayuda a bloquearlo desde el inicio mediante: 

  • Identificación y verificación del cliente 
  • Revisión del origen de recursos 
  • Análisis de coherencia entre patrimonio, actividad económica y valor de los bienes aportados 

 

Etapa 2: Estratificación — evitar que el dinero se “pierda” entre movimientos complejos 

 

La estratificación implica mover fondos varias veces para ocultar su origen. 
El fideicomiso mitiga esta fase al establecer límites operativos, definir quién puede ordenar movimientos, exigir justificación económica, y monitorear patrones inusuales. 

 

Etapa 3: Integración — impedir que los fondos salgan como si fueran legítimos 

 

En esta fase los recursos regresan al sistema como ganancias “aparentemente” legales. 
Los fideicomisos reducen este riesgo porque la distribución de recursos debe obedecer al contrato, seguir reglas predefinidas y estar alineada con rendimientos reales o decisiones documentadas dentro del propósito del vehículo.  

 

4. Evidencia, registros y monitoreo: la importancia del rastro documental 

 

La trazabilidad no es solo “requisito burocrático”. Es la herramienta que permite demostrar coherencia entre lo que entra, se mueve y sale del fideicomiso. Un expediente actualizado, un monitoreo continuo y la integración sistemática de información fortalecen la defensa institucional en auditorías y revisiones. 

La capacidad de reconstruir la historia del patrimonio administrado protege contra sanciones y demuestra el cumplimiento de estándares nacionales e internacionales. 

 

Conclusión — Hacia una administración patrimonial más segura y estratégica 

 

El uso de entidades fiduciarias aporta mucho más que orden administrativo: 

 

  • Añadir controles naturales que reducen la posibilidad de abuso 
  • Fortalecer la capacidad de detención temprana de riesgos 
  • Contribuir a la estabilidad del sistema financiero 

 

Cuando se integran de manera correcta, las fiduciarias funcionan como una doble defensa: gestionan eficientemente el patrimonio y, simultáneamente, ayudan a prevenir que recursos ilícitos se cuelen en la economía formal. 

 

Recomendaciones clave: 

  1. Implementar una metodología de riesgo basada en el tipo de operación fiduciaria. 
  2. Fortalecer la identificación y verificación de beneficiarios finales. 
  3. Asegurar que los movimientos dentro del fideicomiso se alineen siempre con su propósito. 
  4. Mantener documentación clara, actualizada y verificable. 
  5. Capacitar continuamente al personal y realizar auditorías independientes. 

 

Con estos elementos, el fideicomiso se convierte en una herramienta moderna: flexible para administrar patrimonio, pero sólida para blindarlo ante riesgos financieros. 

 

 

 

Alexis Muñiz Flores

Oficial de Cumplimiento 

El Fideicomiso de Cesión de derecho de Cobro como estructura de garantía y vehículo legal de Titularización 

Por Ismael Vélez

INTRODUCCIÓN 

 

En la existencia de relaciones jurídicas emergen derechos y obligaciones entre las partes. Uno de los derechos que pueden generarse es el denominado derecho de cobro.  Es así como el tratadista y jurista Arturo Alessandri, en su obra TEORÍA DE LAS OBLIGACIONES señala al derecho de cobro “como una parte del vínculo jurídico que crea una relación entre dos personas; una denominada el acreedor, que tiene la facultad de exigir que la otra persona denominada el deudor cumpla con una obligación de dar hacer o no hacer algo”.  A está facultado de exigir Alessandri lo denomina un derecho personal.  En este derecho personal convergen quien exige el cumplimiento de una obligación, quien deba cumplirla y el objeto de ese cumplimento. Estos derechos personales, son objeto de una cesión mediante un acuerdo de voluntades cuyo objeto es transferir la titularidad de los derechos de crédito por parte de un titular u original acreedor que es el cedente a un cesionario que se transformará en un nuevo titular o acreedor. Al ejecutarse la cesión se subroga el crédito, y con este si existieren accesorios al mismo, confirmando de esta manera el principio jurídico de que “lo accesorio sigue la suerte de lo principal”.  

 

La posibilidad de negociación y de transferencia de este derecho personal, que hoy lo denominamos activo financiero permite generar dos condiciones en un negocio. Por un lado ese derecho de cobro, propio e inherente del futuro cedente, puede ayudar a establecer  una garantía de pago a un tercero, esto es garantizar que el activo financiero servirá para avalar una obligación, o en su defecto proseguir con una meta mayor de dicho activo como es la posibilidad de titularizar ese activo, que simplemente es la capacidad de que un activo que va a generar flujo en el tiempo pueda logar ser negociado con antelación, esto es convertir a estos activos que suelen ser de baja rotación en activos líquidos negociables.  

 

Estos pasos que emergen desde el nacimiento de una obligación, sea de dar, hacer o no hacer algo, que posteriormente se apertura en una cesión de derechos terminan constituyéndose en garantías respecto a operaciones crediticias o en su defecto en activos negociables a futuro. Como vemos el ciclo de la obligación puede tener mayor desarrollo y desenvolvimiento en el transcurso del tiempo. 

 

Pero lo que es importante en este punto, es lograr un aislamiento o encapsulamiento de dichos derechos de cobro y dicha figura puede lograrse ya sea trasladando dichos derechos de cobro hacia un tercero, que no tenga relación con el acreedor original mediante lo que se denomina el vehículo legal especial, (SPV siglas en ingles) que deberá ser un patrimonio que pudiera ser un Sociedad mercantil o mediante la creación de un fideicomiso. La figura fiduciaria es aquí en donde aporta sus condiciones y características que le permiten con mucha holgura y capacidad el poder ser el vehículo legal más idóneo para lograr los objetivos que se busquen, sean de garantía respecto a créditos o como una posibilidad de generar o adelantar flujos futuros contenidos en obligaciones demostrables. 

 

EL FIDEICOMISO COMO ESTRUCTURA DE GARANTÍA 

 

Al crearse un vehículo especial que pudiera ser un fideicomiso y que para efectos prácticos es una gran opción, el fideicomiso de flujo de cobro como garantía se le define como un contrato fiduciario por el cual el tenedor original de esos activos transfiere a una sociedad fiduciaria (el fiduciario) la titularidad de los derechos de cobro que potencialmente podría generase a futuro, ya serán cuentas por cobrar, rentas de arrendamiento, flujos de venta, peajes, etc. 

 

El objetivo esencial de este aporte o transferencia es que el fiduciario proceda a administrar y a custodiar los potenciales flujos a generase y aplique al pago de una obligación existente o podría darse el caso de algunas deudas existentes. En el primero caso no hay mucho inconveniente, pero si hubiere más de un beneficiario de dichos flujos es importante establecer la prelación existente a dichos pagos. A este tema se le denomina prelación de pagos y pueden establecerse distintas instrucciones de pago a lo que los beneficiarios finales del mismo serán los propios beneficiarios. 

     

Esta cesión suele tener algunas condiciones. La cesión del crédito se lo hace de manera irrevocable, pero hay que tomar en cuenta si esos créditos cedidos mantienen o tienen garantías reales, sean estos prendas o hipotecas, dado que es muy distinto la cesión de un crédito quirografario, o sea sobre firmas, que un crédito con garantía real.  El axioma legal de que “lo accesorio sigue la suerte de lo principal” se aplica y la cesión requiere solemnidades sustanciales si se trata de un crédito hipotecario o automotriz. 

 

La responsabilidad del patrimonio autónomo al tener aislados dichos recursos es cumplir las instrucciones previamente definidas y siempre es importante recalcar su calidad de patrimonio inembargable por terceros acreedores lo que es una fortaleza sustancial. 

 

Este aislamiento o encapsulamiento genera una garantía especial al dar mayor seguridad al o los acreedores sin importar casos extremos como el riesgo de quiebra del deudor. Estas estructuras suelen construirse con garantías específicas que pueden incluir, por ejemplo, una sobrecolaterización de activos, y/o mecanismo de canje de créditos que puedan responder a los pasivos a cancelarse a través de este patrimonio autónomo, o a un subordinación crediticia, pero sobre todo existe la aceptación de que en el extremo de la situación se pueden presentar  la ejecución extrajudicial de garantías por las instrucciones establecidas, sin que sea necesario acudir a una vía legal para instrumentalizar la ejecución de garantías, como son los casos de prendas e hipotecas. 

 

La vida jurídica de este vehículo termina al cumplirse la condición pactada que resulta ser el pago total de la obligación. Cancelada la obligación y de existir recursos aún en el fideicomiso estos retornan automáticamente al fideicomitente. Las condiciones del fideicomiso, de ser irrevocable, de contener una condición resolutoria de cancelar obligaciones pendientes en formas y condiciones preestablecidas y de contar con un potencial mecanismo de  ejecución extrajudicial al momento de existir garantías,  lo tornan como una figura interesante no solo para acreedores sino también para deudores y por último el contrato constitutivo del fideicomiso establece reglas claras sobre la prelación de pagos, las condiciones de incumplimiento y la distribución de excedentes. 

 

  

 

EL FIDEICOMISO DE DERECHO DE COBRO COMO ESTRUCTURA DE TITULARIZACION 

 

De manera similar al Fideicomiso de Garantía de Flujos, el potencial Fideicomiso Titularizador  adquiere las mismas condiciones, pero se le debe añadir una principal que es el de convertirse en emisor de títulos valores con cargo al flujo de cobro que se encuentra como garantía del cumplimiento de mandatos y obligaciones determinadas en las instrucciones del vehículo fiduciario. En este caso el deudor (o un tercero garante), denominado fideicomitente, transfiere a una sociedad fiduciaria (el fiduciario) la titularidad de derechos de cobro, pero no para que proceda a cancelar obligaciones predeterminadas en plazo y tiempo, sino que para proceder a la emisión de títulos valores, con cargo a esa cartera existente.  

 

Este proceso se inicia con la cesión del derecho de cobro que generara flujos de caja predecibles que por lo general son cuentas por cobrar, facturas préstamos hipotecarios, de consumo, peajes regalías, etc., hacia el fideicomiso constituido para tal efecto. El fideicomiso cumple su propósito que es adquirir y administrar los activos cedidos y emitir los títulos. Esto limita el riesgo operacional y legal, enfocando todos los recursos en el repago de los inversores.  A más de lo señalado la homogeneidad de las características de la cartera, tanto en plazo, como en condición de calificación crediticia es importante ya que estos derechos se agrupan en lo que se denomina el “pool” de cartera permitiendo que la evaluación crediticia del mismo, sobre todo o en referencia a la mora, posibilidad de prepago o de adelanto de cuotas tengan un estudio estadístico que permitan una evaluación consistente que permitirá cotejar con los títulos valores a emitirse. Esta estadística es importante dado que será la fuente de repago tanto del principal como de los intereses de la emisión de títulos valores realizada por parte del Fideicomiso de Titularización. 

Puede esta figura constituir o crear garantías para tornar a los títulos más atractivos buscando una mejora en la calidad crediticia de la emisión, la misma que puede repercutir no solo en una calificación de crédito, que en algunas legislaciones es obligatorio dado que estamos frente a un mecanismo de oferta pública, sino también de paso en buscar obtener mejores condiciones para con el fideicomiso respecto al rendimiento de dichos títulos. Estos mecanismos podría ser una subordinación de tramos, que implica que dentro del fideicomiso los títulos se emiten y colocan en diferentes clases (tramos y series diferentes) y en donde un tramo puede tener una prioridad de pago sobre los demás. Esta figura puede otorgar un cupón o un rendimiento diferente a los tramos que no tienen esa peculiaridad de subordinación en el pago, por mejora de la calidad crediticia.  Pueden también estructurarse una reserva de efectivo, que podría ser constituida con parte de los flujos para poder cubrir potenciales desfases temporales o incumplimientos en el recaudo y de esta manera asegurar el repago puntual de los títulos emitidos.  

 

Todos estos conceptos conllevan a que la calificación crediticia de la emisión y sus posteriores revisiones por parte de las calificadoras de crédito conlleven modelos matemáticos (tales como tasas de mora, incumplimiento, prepago, etc.), respecto de la cartera cedida al fideicomiso y de esta manera se puede proyectar flujos de repago con mayor certeza al que tendría al originar como un negocio en marcha.  

 

Las Agencias calificadoras de crédito evalúan el riesgo de la cartera dentro del fideicomiso y no como un riesgo del originador. Una estructura solida de homologación en la generación de dicha cartera otorgará una mejor calificación crediticia que si el generador original de la cartera, el fideicomitente la lograría teniendo dicha cartera dentro de su balance. 

 

Como vemos el tener un fideicomiso en el que se contemple un patrimonio autónomo, una prelación de pagos, una estructura funcional clara   permitirá que los flujos cobrados puedan generar una mejor perspectiva que si dichos flujos se mantienen dentro del patrimonio original del cedente/fideicomitente. El Fideicomiso además permite una mitigación de riesgo el que   puede ser de bancarrota, al igual que un efecto de que buenos flujos no se mezclen con otros flujos para lograr satisfacer deudas contraídas.      

 

Puede estructurarse casos en que el originador se mantiene como agente de administración de la cartera dado que conoce mucho mejor y más a fondo las características y a los titulares deudores de la misma, sobre todo para el manejo de atrasos de pago y en algunos casos es remunerado por esta actividad.   

 

 

CONCLUSIONES 

 

La figura fiduciaria, del Fideicomiso de Flujo de Fondos, presenta dos condiciones importantes tanto en los ámbitos jurídicos como comerciales. Por un lado, el de la garantía que apoye al cumplimiento de las obligaciones y por otro lado al titularizarse o de que los activos cedidos al Fideicomiso sirvan para la generación de flujo dependiendo de sus condiciones.  

 

Es importante recalcar un aspecto   de toda actividad creditico que es el referente a la fuente de pago de una obligación.  El Fideicomiso per se no es la fuente de pago, pues la fuente de pago constituirá y seguirá siendo los flujos que provenga de los derechos de cobro cedidos.  Y esto es importante recalcarlo pues si una cartera adolece de estructura de generación dudosa, ya sea por una estructura débil de calificación crediticia o por no haber evaluado de manera correcta la capacidad de generación de flujos, esa responsabilidad de la gestión en la originación de dicha cartera no podrá ser mejorada per se, por el hecho de haberse colocado en un fideicomiso y haber procedido a su titularización.  En los casos señalados la responsabilidad fiduciaria será de medio y no de fin dado que la base sobre la cual descansa una emisión solo ha sido colocada en otro vehículo legal el mismo que no puede modificar los puntos débiles de la estructuración.   

 

Como vemos la versatilidad y flexibilidad de la figura fiduciaria nos permite mejorar las condiciones sustanciales de una cartera al poder aislarla de su tenedor original y ser colocada en un fideicomiso ya será para garantizar a obligaciones presentes y futuras, incluso estructurando prelaciones de pagos y el poder convertir a dicha cartera en la fuente de emisión de títulos valor que van a repercutir de manera positiva a futuro.  

 

 

 

 

 

 

Ismael Vélez

Abogado con más de 24 años de experiencia en Mercado de Valores, estructuraciones financieras, esquemas fiduciarios y Finanzas Internacionales.

FYNKAPITAL: Deuda Privada en México

Por Mundo Fiduciario 

Ciudad de México, 21 de enero de 2026. 

​En un mercado financiero que exige cada vez más especialización y agilidad, nace FYNKAPITAL. Esta nueva entidad es el resultado de una alianza estratégica entre Fynsa y TM Sourcing, diseñada para cerrar la brecha de financiamiento en el sector de las instituciones financieras no bancarias en México.
 
​En una reciente entrevista, Christian Donoso detalló cómo esta unión combina la trayectoria regional en administración de activos de Fynsa con la robusta experiencia operativa y legal de TM Sourcing en el mercado local.
 
​El origen de una visión compartida
 
​La llegada de Fynsa a México hace dos años tuvo un objetivo claro: expandir el negocio de deuda privada. Sin embargo, para Christian Donoso, el éxito dependía de encontrar al aliado local adecuado.
 
​»Creemos que la presencia en México es fundamental desarrollarla con un partner local. Tras conocer a Adolfo y a Pedro, nos dimos cuenta de que coincidíamos en los valores de las dos compañías; eso fue fundamental para pensar en desarrollar negocios juntos», afirma Donoso.
 
​FYNKAPITAL nace, según explica el directivo, de un equilibrio estratégico: «Unimos la experiencia que traemos en deuda privada y el conocimiento que tiene TM Sourcing sobre las SOFOMES. Encontramos un equilibrio entre el retorno esperado y el riesgo que tomamos».
 
​Un modelo de negocio basado en la flexibilidad
 
​El diferencial de FYNKAPITAL frente a la banca tradicional radica en su capacidad de entender las necesidades reales de las empresas medianas. Mientras que las instituciones tradicionales suelen ser rígidas, FYNKAPITAL apuesta por la cercanía.
 
​»La diferencia principal radica en la flexibilidad. Los bancos tradicionales tienen procesos muy rígidos y las empresas medianas o las SOFOMES no encajan en sus moldes tradicionales de riesgo. Nosotros podemos estructurar soluciones a la medida», destaca Donoso.
 
​Seguridad y Mitigación de Riesgo
 
​Uno de los pilares técnicos de la empresa es el uso de estructuras legales sólidas para proteger el capital.
 
​»A través de esta estructura, las garantías pueden quedar en un fideicomiso y, por lo tanto, se asegura de mejor manera el cobro de esos flujos en el futuro», explica el entrevistado, subrayando que no buscan ser solo un prestamista, sino un aliado estratégico.
​México: El escenario de la «Tormenta Perfecta»
 
​Donoso destaca que la estabilidad macroeconómica de México y su necesidad de capital para crecer crean un entorno sumamente atractivo.
 
​»Lo que está pasando en México hace ya bastante tiempo es muy positivo. Se necesita ‘gasolina’, se necesitan recursos para el crecimiento; esta ‘tormenta perfecta’ que se está dando coincide plenamente con nuestros objetivos».
 
​Metas y Proyecciones
 
​Con una hoja de ruta clara para los próximos tres años, FYNKAPITAL busca posicionarse como el referente en deuda privada del país, cubriendo los nichos que la banca tradicional deja desatendidos.
 
​»Nuestras metas son ambiciosas pero responsables. No venimos a competir con los bancos, venimos a llenar los espacios que ellos dejan vacíos y a potenciar el crecimiento económico desde una base financiera sólida», concluye Christian Donoso.

TMSourcing avanza en la adquisición de la licencia de su casa de bolsa en México

Ciudad de México, 03 de diciembre de 2025. 

 


TMSourcing, firma líder en planeación patrimonial y fideicomisos, anunció una estrategia que refuerza su compromiso con la institucionalización y transparencia financiera: la incorporación de una casa de bolsa y una sociedad administradora de fondos regulados, sujeta a autorización de las autoridades competentes. Este movimiento se consolida con el proceso de adquisición de la licencia que pertenecía a Credit Suisse en México, lo que permitirá a la compañía ampliar su ecosistema financiero y atender las necesidades de familias empresarias, PYMES y proyectos de infraestructura.


Pedro Martínez Brito, director general de TMSourcing, destacó que esta operación forma parte de un plan integral que busca democratizar el acceso al mercado de capitales mediante mecanismos regulados y seguros:

“Contar con una institución financiera de esta magnitud será un motor de desarrollo económico y transformación regional. Hemos recibido invitaciones de diversos estados para establecer la sede, y estamos evaluando opciones como Yucatán, Querétaro o Quintana Roo”, señaló Martínez Brito.

 

Impacto regulatorio y democratización del acceso

 

La estrategia responde a un entorno normativo que impulsa figuras como las SAPIBs, emisiones simplificadas y fideicomisos emisores, instrumentos que facilitan el acceso al mercado bursátil bajo esquemas transparentes.

 

De acuerdo con registros de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), el expediente para el cambio de control de la casa de bolsa de Credit Suisse a TMSourcing se encuentra abierto desde 2024. Aunque Credit Suisse cesó operaciones en México en 2023 como parte de su reestructura global, la licencia permanece vigente y autorizada por la CNBV.

 

Adolfo González Olhovich, presidente del consejo de administración de TMSourcing, destacó que esta adquisición responde a las crecientes necesidades de financiamiento en el país:

 

“El sector de las pymes en México requerirá al menos 10 billones de pesos en los próximos años, principalmente para proyectos de infraestructura. Nuestro objetivo es facilitar el acceso a capital mediante mecanismos innovadores y regulados”.

Fideicomisos como base de institucionalización

 

Con más de 18 años liderando en fideicomisos y formación fiduciaria —incluyendo la capacitación del 25% de los ejecutivos del sector en México— TMSourcing busca trasladar esta experiencia al ámbito bursátil. La integración de una casa de bolsa permitirá estructurar operaciones con apego a la normativa, garantizando seguridad jurídica y transparencia para inversionistas y emisores.

 

Oportunidades en infraestructura y sectores estratégicos

 

México enfrenta un reto de inversión cercano a 1 billón de dólares en infraestructura durante la próxima década, incluyendo puertos, aeropuertos, carreteras y polos de desarrollo. Además, existe un déficit habitacional de 9 millones de hogares y necesidades crecientes en hotelería e industria.

 

“El sector de las PYMES requerirá al menos 10 billones de pesos en los próximos años. Nuestro objetivo es facilitar el acceso a capital mediante mecanismos innovadores y regulados”, agregó González Olhovich.

 

Con esta operación, TMSourcing busca posicionarse como un actor clave en el mercado bursátil, impulsando proyectos que generen beneficios sociales, culturales y económicos de largo plazo.

Las Afores tienen participación del 40% de las FIBRAs por sus ventajas como sólidos instrumentos de inversión, su gran crecimiento y su bajo riesgo 

Por Josefina Moisés 

Los Real Estate Investment Trusts (REITs) surgieron en Estados Unidos en la década de 1960. Desde entonces, más países y regiones han adoptado el modelo de inversión. Hace treinta años se tenían registradas 120 REITs en dos países y para diciembre de 2023 se tenían contabilizadas 940 listadas en mercados financieros internacionales de 42 países con un valor de capitalización de mercado superior a los 2 billones de dólares.  En México, los REITs fueron el modelo para el desarrollo de las FIBRAs (Fideicomisos de Inversión de Bienes Raíces) que son un instrumento de inversión relativamente joven que nació en 2011.  Sin embargo, en escasos 14 años han logrado crecer y sobre todo mostrar sus resultados por encima de otros instrumentos de inversión más antiguos y conocidos.   

 

¿A qué se debe este éxito? Las FIBRAs ofrecen a sus inversionistas acceso a portafolios de bienes inmobiliarios diversificados, una apreciación de capital a largo plazo, ingresos regulares por rentas, y retorno de inversión por arriba de la media del mercado financiero.  Por ejemplo, en EE.UU. en los últimos 25 años han tenido retornos superiores a los de S&P 500, en Europa, desde 1990, han tenido retornos anualizados mensuales promedio de 18.9% y en México en el último año casi el doble del promedio del índice de la bolsa en 2024. Además, su gobernanza corporativa garantiza la transparencia de su operación, tienen un historial muy bueno de entrega de dividendos, pueden tener una rápida liquidez y representan un menor riesgo al ser bienes inmuebles con gran oportunidad de crecimiento de su capitalización a través del tiempo. 

 

Los principales inversionistas de las FIBRAs en el mundo son los fondos mutualistas, fondos de pensiones, ETFs, entre otros.  La inversión en estos instrumentos ha permitido la democratización de los portafolios de bienes raíces gracias a estas inversiones institucionales y a las nuevas oportunidades que se han abierto para pequeños inversionistas individuales debido al avance de la tecnología, la regulación más amigable de los mercados financieros y las nuevas ofertas de las casas de bolsa. 

 

En Estados Unidos, cerca de 170 millones de personas poseen parte de los REITs. En México, casi 68 millones, principalmente trabajadores, tienen propiedad de estos fideicomisos a través de las Afores, que han invertido más de 183,000 millones de pesos en ellos. Esto representa una parte significativa de los más de 22,500 millones de dólares de capitalización total de estos instrumentos, equivalentes al 5% del PIB.  

 

Las Afores son dueñas del 40% de las FIBRAs por sus ventajas como sólidos instrumentos de inversión, su crecimiento y su bajo riesgo, lo que vincula directamente los ahorros para el retiro de millones de mexicanos con el buen retorno de inversión y su baja exposición al riesgo. 



El 25 de octubre de 2024, el Gobierno mexicano anunció modificaciones al régimen de inversión de las Afores con el objetivo de beneficiar a los trabajadores. Entre los cambios destaca un aumento en los límites de inversión en instrumentos estructurados y FIBRAs, permitiendo que las Siefores de los trabajadores jóvenes destinen hasta un 12.5% de sus fondos a estos activos. 

 

Con el impulso del nearshoring y la creciente demanda de infraestructura industrial y comercial, el sector inmobiliario en México tiene un gran potencial de crecimiento. Las FIBRAs representan una inversión rentable y accesible, desempeñando un papel fundamental en la economía mexicana.  

 

El atractivo fiscal de las FIBRAs es compartido en otras regiones también, con el objetivo de incentivar mayores inversiones y generar un mayor impacto en el desarrollo de los países. Pues las inversiones inmobiliarias son uno de los principales indicadores económicos de crecimiento de cualquier nación. 

 

En Europa se estima que el valor de mercado de las FIBRAs crezca de 145 mil millones de dólares a 208 mil millones en los próximos cinco años, en gran parte impulsado por un ambiente regulatorio que ha evolucionado y facilita el ahorro privado y las inversiones institucionales, el cuidado para evitar la doble tributación y para generar un nivel de cancha parejo para todas las formas de propiedades inmobiliarias.   

 

En Asia, el crecimiento de las FIBRAs ha sido notable en las últimas dos décadas, pasando de un valor de mercado de 1.7 mil millones de dólares en 2001 a 252 mil millones en 2023. La apertura de China a estos instrumentos desde 2020 ha reforzado las expectativas en la región. Los cambios regulatorios, enfocados en incentivos y mayor transparencia fiscal, han sido clave para la expansión de estos instrumentos de inversión.  

 

Las FIBRAs han demostrado ser una herramienta fundamental para el crecimiento del sector inmobiliario y la diversificación de inversiones a nivel global. Sin embargo, su crecimiento sostenido no solo se refleja en los rendimientos financieros, sino también en la generación de infraestructura y el fortalecimiento de las economías en las que operan. Por ello, la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (AMEFIBRA) destaca la importancia de impulsar aún más su desarrollo. Con un entorno favorable, estos instrumentos tienen el potencial de consolidarse como un pilar clave en el crecimiento económico del país. 

 



Josefina Moisés
Directora General de AMEFIBRA

Trust 3.0 del secreto al propósito en la arquitectura patrimonial global

Camilo Bernheim

Durante años, los fideicomisos transnacionales fueron el símbolo del blindaje patrimonial. Se construían sobre tres pilares: discreción, flexibilidad y jurisdicciones que ofrecían refugio frente a la volatilidad política y fiscal de América Latina. Pero el tablero cambió. 

 
Hoy, el secreto dejó de ser un activo y se volvió un riesgo. La planificación patrimonial internacional ya no gira en torno a lo que puede ocultarse, sino a lo que puede defenderse: jurídicamente, fiscalmente y reputacionalmente. El fideicomiso moderno está mutando —de herramienta de ocultamiento a instrumento de legitimidad estructurada— y quien no entienda esta transición quedará atrapado entre el pasado offshore y el futuro del cumplimiento global. 

 

La fiducia en el ojo del huracán 

 

El fideicomiso siempre fue un acto de confianza. Pero en la era del GAFI, la OCDE y el CRS (Common Reporting Standard), esa confianza se ha invertido: ahora el fiduciario debe demostrarle al sistema que es confiable. El punto de inflexión llegó con los regímenes de intercambio automático de información y la presión internacional por identificar al beneficiario final o UBO (Ultimate Beneficial Owner). Lo que antes era un “acuerdo privado” entre partes, hoy es un objeto de supervisión multilateral. En ese contexto, el fideicomiso patrimonial se encuentra en una contradicción casi filosófica: nació para proteger la privacidad del individuo frente al poder, y ahora debe abrirse para sobrevivir dentro del sistema de ese mismo poder. No se trata de traicionar su esencia, sino de redefinirla en clave contemporánea: el fiduciario como guardián de la transparencia útil, no de la opacidad ciega. 

 

De los paraísos fiscales a los ecosistemas regulados 

 

Los centros offshore clásicos —Islas Vírgenes Británicas, Panamá, Bahamas, Jersey— están perdiendo atractivo frente a nuevas jurisdicciones que ofrecen seguridad jurídica con legitimidad fiscal. 

 

Uruguay, España, Portugal, Malta o incluso Costa Rica están emergiendo como jurisdicciones puente: suficientemente flexibles para la gestión fiduciaria internacional, pero alineadas con los estándares de transparencia global. 

 

Lo que buscan hoy los clientes de alto patrimonio no es esconder, sino estructurar sin exponerse innecesariamente.  Y el reto para los fiduciarios latinoamericanos es doble: 

 

  • Deslocalizar la arquitectura legal, pero mantener el control operativo. 
  • Cumplir con el estándar internacional, sin perder eficiencia ni confidencialidad funcional. 

 

En este nuevo equilibrio, el fideicomiso ya no es un refugio fiscal, sino un vehículo de gobernanza patrimonial que permite planificar a largo plazo en entornos jurídicos creíbles. 

 

Compliance by Design: el fideicomiso como sistema vivo 

 

El verdadero salto disruptivo no vendrá de la legislación, sino del diseño. 
La nueva generación de estructuras fiduciarias adopta un principio heredado del mundo del software y la ciberseguridad: compliance by design. El cumplimiento ya no se agrega después; se construye desde el inicio, incrustado en el modelo fiduciario mismo.  

 

En la práctica —por mencionar solo algunos de los muchos ejemplos que ya comienzan a materializarse— esta evolución fiduciaria está tomando forma. El cambio real no ocurre en los códigos ni en los manuales, sino en el diseño mismo de la confianza. 

 

Los sistemas de legaltech fiduciario están transformando la gestión cotidiana: integran en una sola plataforma la debida diligencia, el monitoreo de beneficiarios finales y la generación automática de reportes CRS. Lo que antes requería semanas de revisión documental hoy se resuelve con trazabilidad en tiempo real. 

 

Los smart contracts privados llevan el modelo un paso más allá. Son cláusulas programadas que ejecutan, de forma autónoma, condiciones previamente pactadas —como una transferencia, la liberación de fondos o la sustitución de beneficiarios— sin intervención humana. Su lógica es simple y poderosa: menos riesgo operativo, más precisión jurídica. 

 

En paralelo, varias fiduciarias comienzan a experimentar con blockchains de acceso restringido, donde cada movimiento o cambio de control queda registrado en una cadena encriptada, verificable pero no pública. Es una transparencia controlada: suficiente para demostrar legitimidad, pero sin sacrificar confidencialidad. 

 

Y finalmente emergen los llamados fideicomisos adaptativos, verdaderos instrumentos vivos que actualizan sus cláusulas conforme evolucionan las normas fiscales o los estándares de transparencia internacional. No son estructuras rígidas, sino ecosistemas jurídicos capaces de evolucionar con su entorno. 

 

Esta fusión de tecnología, gobernanza y derecho transforma al fiduciario en algo más que un custodio: lo convierte en un arquitecto patrimonial inteligente, capaz de anticipar riesgos antes de que existan. 

El ocaso del secreto, el nacimiento del propósito 

 

La narrativa pública cambió. Donde antes se aplaudía el secreto como sinónimo de prudencia, hoy se exige propósito. Los grandes grupos económicos están comprendiendo que la legitimidad de su estructura patrimonial depende de poder explicar su razón de ser.  

 

Un fideicomiso que no pueda responder a la pregunta “¿para qué existe?” es un riesgo, no un activo. La transparencia dejó de ser una amenaza; se volvió un elemento de diseño. Los fideicomisos familiares, empresariales y filantrópicos que prosperarán son aquellos cuya lógica jurídica y finalidad económica son defendibles, auditables y sostenibles. 

 

Algunos casos que marcan la tendencia 

 

El mapa fiduciario global se está reconfigurando, y algunos países comienzan a destacar como referentes de esta nueva etapa donde la transparencia y la estrategia conviven en un mismo espacio. 

Uruguay, por ejemplo, se consolida como la “Suiza latinoamericana”. Su estabilidad política, su red de tratados de doble tributación y un sistema financiero serio y predecible lo han convertido en uno de los destinos más atractivos para estructuras patrimoniales de largo plazo. Hoy, los fideicomisos uruguayos suelen funcionar como estructura madre de holdings familiares en toda la región, combinando seguridad jurídica con flexibilidad operativa. 

 

México y Colombia, en cambio, avanzan en la dirección opuesta: están endureciendo la fiscalización de activos en el exterior. Las autoridades tributarias exigen declarar fideicomisos extranjeros y reportar cualquier distribución o beneficio recibido. En este nuevo escenario, las fiduciarias locales que logren entender las reglas y anticiparse al regulador se vuelven socios estratégicos indispensables para quienes buscan regularizar, rediseñar o blindar sus estructuras sin caer en incumplimientos. 

 

Panamá, tras años bajo la sombra de los escándalos, vive una etapa de reinvención. La nueva generación de fiduciarios y abogados panameños está construyendo una oferta basada en legitimidad y profesionalización, donde la transparencia ya no se percibe como una amenaza sino como un valor de marca. El país busca reposicionarse como un centro de servicios fiduciarios sofisticado, no como un refugio opaco. 

 

Por su parte, España y Malta se consolidan como jurisdicciones puente entre Europa y América Latina. Ofrecen estructuras flexibles para trusts de inversión y sucesión, acceso a tratados de protección de inversiones y marcos regulatorios claros, lo que las vuelve opciones ideales para quienes buscan combinar residencia europea con eficiencia estructural y cumplimiento pleno. El mapa fiduciario global se está reordenando, y América Latina no puede seguir jugando con reglas del siglo pasado. 

 

El fiduciario como arquitecto moral 

 

El nuevo fiduciario no solo debe conocer derecho, contabilidad y fiscalidad. 
Debe entender geopolítica, reputación corporativa y riesgo sistémico. Su tarea ya no es custodiar activos, sino custodiar sentido. En un entorno donde el dinero se mueve más rápido que las leyes, el fiduciario se convierte en el punto de anclaje moral y técnico de la estructura patrimonial.  

 

Y aquí está la ironía más interesante de todas: el fideicomiso, que nació como refugio de la desconfianza, puede ser ahora la herramienta más poderosa para restaurar la confianza en la gestión del patrimonio privado. 

 

La fiducia después del secreto 

 

El fideicomiso transnacional no está muriendo; está evolucionando.  Quien siga vendiendo estructuras secretas, terminará vendiendo obsolescencia. Quien entienda que el poder ya no está en la opacidad, sino en la defensabilidad estratégica, será quien domine la próxima década. El futuro de la fiducia no será offshore, será open-law: jurisdicciones limpias, estructuras híbridas, tecnología integrada y propósito legítimo. Y en ese nuevo orden, el fiduciario latinoamericano parte con una ventaja que no se aprende en los manuales: ha vivido la incertidumbre, ha conocido la fragilidad institucional y ha aprendido a construir confianza desde el caos.  

 

Por eso, cuando el mundo busque arquitectos de legitimidad, serán los fiduciarios de esta región quienes sepan diseñarla.  

 

El fiduciario latinoamericano tiene una ventaja competitiva única: entiende la incertidumbre, ha vivido la fragilidad institucional… y sabe que la verdadera fortaleza no se esconde, se diseña. 

 

 


Camilo Bernheim 

Abogado especializado en Derecho Corporativo, Desarrollo de Negocios, Fintech y Servicios Fiduciarios. 

AMEFIBRA reafirma su compromiso ambiental con la restauración del río La Silla en Monterrey 

Por Mundo Fiduciario 

 

  • 80 árboles nativos plantados en un área de 1,655 m2 del Parque Natural Río La Silla, gracias al esfuerzo conjunto de AMEFIBRA, Pronatura Noreste y autoridades locales. 
  • La reforestación fortalece la biodiversidad urbana, mitiga el calor y protege la infraestructura natural del corredor biológico. 

 

 AMEFIBRA reafirmó su compromiso con la sostenibilidad y la acción climática a través de una jornada de restauración riparia en el río La Silla, en Monterrey, Nuevo León. La actividad, realizada en coordinación con Pronatura Noreste, la Secretaría de Desarrollo Urbano Sostenible (SEDUSO) y el Municipio de Monterrey, contribuyó directamente a la conservación del Corredor Biológico Río La Silla, un Área Natural Protegida municipal. 

 

Durante la jornada se plantaron 80 árboles nativos (entre ellos mezquites, huizaches, retamas, palo blanco e hierba del potro) en un polígono de 1,655 metros cuadrados. En la actividad participaron 70 voluntarios de AMEFIBRA, 15 integrantes del staff de Pronatura Noreste, así como servidores públicos de Desarrollo Verde de la Secretaría de Desarrollo Urbano Sostenible del Gobierno de Monterrey (Seduso) y del municipio de Monterrey, quienes colaboraron en la plantación, el riego y la restauración del área. 

 

“En AMEFIBRA tenemos la convicción de que el desarrollo inmobiliario y el respeto por el entorno natural deben avanzar de la mano. Este tipo de acciones reflejan la fuerza del sector cuando se une para generar un impacto positivo y duradero en las comunidades donde operamos”, señaló Salvador Daniel Kabbaz Zaga, presidente de AMEFIBRA. 

 

Esta actividad se suma a una trayectoria ambiental iniciada por AMEFIBRA en 2018, cuando comenzó a participar en el programa “Mejores Alianzas, Mejores Bosques” (MAMB) de Reforestamos México A.C., con el objetivo de fortalecer la conectividad ecológica de los bosques cercanos a las grandes ciudades. 

 

En 2022, AMEFIBRA y las fibras mexicanas afiliadas a la asociación realizaron la jornada “Especies Exóticas Invasoras” en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, en colaboración con Reforestamos México. Durante la actividad, los participantes recolectaron entre 5 y 10 costales de kalanchoe por persona, una planta invasora que al propagarse fuera de su hábitat natural altera el ecosistema, afecta la biodiversidad y limita el abastecimiento de agua a las comunidades locales.  

 

En el evento participaron representantes de Fibra Inn, Fibra Mty, Fibra Macquarie, Fibra Prologis, FUNO y otras, fortaleciendo la colaboración del sector inmobiliario bajo criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) y contribuyendo al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por la ONU. 

 

Posteriormente, en 2023, AMEFIBRA fortaleció este compromiso con una jornada de reforestación en el Parque Nacional Cumbres de Monterrey, un área natural protegida de 177,395 hectáreas que provee el 60% del agua al Área Metropolitana de Monterrey y alberga una alta riqueza biológica.  

 

En esa ocasión, se plantaron 700 agaves con el apoyo de 60 voluntarios, alcanzando una tasa de supervivencia del 94% y logrando resultados medibles en conservación de suelos, infiltración de agua y captura de carbono, contribuyendo así a la resiliencia ambiental de la región. 

 

El proyecto actual en el río La Silla se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 13, 15 y 17, enfocándose en la acción por el clima, la restauración de ecosistemas terrestres y la creación de alianzas multisectoriales. Gracias a este trabajo conjunto, la iniciativa contribuye a reducir las islas de calor urbanas, recuperar suelos y cauces, e infiltrar agua al subsuelo, fortaleciendo la infraestructura natural del río y generando hábitats para la fauna local. 

 

“Estas actividades son un ejemplo de cómo las alianzas estratégicas potencian el impacto ambiental. Con el acompañamiento técnico de Pronatura Noreste y el respaldo de las autoridades municipales, logramos un proyecto que combina la restauración ecológica con el compromiso social de nuestras empresas miembro”, destacó Josefina Moisés, directora general de AMEFIBRA. 

 

Logros históricos de AMEFIBRA en materia ambiental 

 

Desde 2018, AMEFIBRA ha consolidado un liderazgo activo en sostenibilidad dentro del sector inmobiliario mexicano, al integrar el voluntariado ambiental como parte de su estrategia ESG. A través de sus proyectos en colaboración con Reforestamos México A.C., la organización ha demostrado resultados tangibles: más de 9.6 toneladas de suelo retenidas, 72.8 m3 de agua infiltrada por año y una proyección de 16.5 toneladas de CO2 capturadas en 20 años, reflejando un compromiso sólido con la mitigación del cambio climático y la conservación de la biodiversidad. 

 

Estas acciones reafirman la visión de AMEFIBRA de promover un desarrollo urbano que coexista en equilibrio con la naturaleza, fortaleciendo la colaboración entre empresa, comunidad y gobierno para construir ciudades más sostenibles y resilientes. 

 

AMEFIBRA

 

(Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias) es el referente de la profesionalización de la industria inmobiliaria en México. Constituida en noviembre de 2015, actualmente representa 15 FIBRAs que participan en diversos sectores y mercados inmobiliarios que generan rentas en México.

México apuesta por una Economía Corresponsable: Nace la Ley de Inversiones Mixtas para el Bienestar 

Por Mundo Fiduciario

Una nueva era de colaboración público-privada se abre paso con un marco legal que prioriza la transparencia, la equidad y el desarrollo sostenible. 

La Cámara de Diputados ha presentado una iniciativa que podría transformar radicalmente el modelo de desarrollo económico en México: la Ley de Inversiones Mixtas para el Bienestar. Impulsada por la diputada Gabriela Georgina Jiménez Godoy (Morena), esta propuesta busca institucionalizar la cooperación entre el Estado y el sector privado bajo principios de corresponsabilidad, transparencia y sostenibilidad, alineándose con el Plan México 2025, el Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) 2030. 

 

Un nuevo paradigma de inversión 

 

La ley propone sustituir los esquemas fragmentados de las APPs y los PIDIREGAS por un modelo integral de “inversiones mixtas”, que combina recursos públicos y privados en proyectos estratégicos. A diferencia de modelos anteriores, se plantea una estructura simétrica de riesgos y beneficios, con mecanismos de planeación plurianual, evaluación costo-beneficio y rendición de cuentas, sin comprometer la responsabilidad fiscal ni incrementar la deuda pública. 

 

Gobernanza compartida y equidad de género 

 

Uno de los pilares más innovadores de la ley es el modelo de Gobernanza y Corresponsabilidad, que establece órganos de administración paritarios (50% Estado, 50% inversionistas), con nombramientos basados en paridad de género y transparencia, e inclusión de miembros independientes para garantizar objetividad. Este diseño busca transformar las alianzas público-privadas en verdaderas sociedades de desarrollo. 

Adolfo González Olhovich, presidente de TMSourcing, destacó la relevancia de este esfuerzo legislativo: 

“La transformación de México requiere nuevas formas de colaboración institucional. Esta iniciativa representa un paso firme hacia la consolidación de un modelo de inversión que privilegia el bienestar social, la transparencia y la corresponsabilidad. Convocamos a todos los sectores a sumarse a este esfuerzo, convencidos de que juntos podemos construir un país más próspero, justo y sostenible”, afirmó. 

Impulso al desarrollo sostenible y la equidad social 

 

La Ley de Inversiones Mixtas para el Bienestar se alinea con los objetivos del Plan México, la Agenda 2030 de la ONU y el Plan Nacional de Desarrollo 2025–2030, priorizando la sostenibilidad, la equidad regional y la inclusión social. Entre los sectores estratégicos considerados se encuentran cultura, energía, infraestructura, telecomunicaciones, salud, tecnología y vivienda, con atención especial a proyectos que beneficien a comunidades indígenas, promuevan la igualdad de género y respondan a los desafíos del cambio climático. 

Transparencia institucional y control democrático 

 

La iniciativa incorpora herramientas como los Diálogos Estratégicos, que permitirán intercambios técnicos previos a las licitaciones, y la creación de un Portafolio Nacional de Inversiones Mixtas, donde los proyectos se clasificarán por su rentabilidad social, ambiental y económica. Estos mecanismos fortalecen la supervisión ciudadana y el control legislativo. 

 

Sectores prioritarios y enfoque social 

 

La ley prioriza sectores clave como: 

  • Infraestructura y movilidad: carreteras, trenes, aeropuertos. 
  • Energía y medio ambiente: energías limpias y bonos verdes. 
  • Tecnología y cultura: innovación, museos, economía creativa. 
  • Equidad social: inclusión de pueblos originarios y enfoque de género. 

 

Beneficios para el país, el sector privado y la sociedad 

 

Entre los principales aportes de la ley destacan: 

  • Un marco jurídico moderno para regular inversiones mixtas. 
  • Integración con el mercado de valores mexicano mediante FIBRAs, CKDs y CERPIs. 
  • Promoción de buen gobierno corporativo y mecanismos de control. 
  • Fortalecimiento de la capacidad para atraer capital privado sin perder la rectoría pública. 
  • Alineación con los ODS 2030, priorizando inclusión, innovación y sostenibilidad. 

 

Respaldo empresarial y visión de futuro 

 

El sector privado ha mostrado respaldo a la iniciativa. Adolfo González Olhovich, presidente de TMSourcing, destacó que el nuevo marco “privilegia el bienestar social, la transparencia y la corresponsabilidad”. La firma anunció que promoverá su aplicación a nivel federal, estatal y municipal. 

Un amortiguador ante la incertidumbre global 

 

En un contexto de incertidumbre económica global, la ley podría convertirse en un amortiguador estructural, al ampliar las fuentes de inversión y modernizar los esquemas de financiamiento. La incorporación de instrumentos financieros verdes y sociales abre nuevas oportunidades para atraer capital nacional e internacional. 

 

Conclusión: hacia una economía corresponsable 

 

La Ley de Inversiones Mixtas para el Bienestar no solo busca atraer inversión, sino redefinir la relación entre Estado, mercado y sociedad. Al establecer principios de gobernanza compartida, equidad y sostenibilidad, México da un paso firme hacia una economía moderna, justa y participativa.